Cárcel por quitarse el condón sin consentimiento: el 50% de los jóvenes está de acuerdo
La práctica de quitarse el preservativo sin el consentimiento de la pareja, conocida como ‘stealthing’, ha surgido como una tendencia sexual controvertida. En algunos países, esta acción se considera una forma de violación y se penaliza severamente.
Una reciente encuesta en el Reino Unido revela que casi todos los jóvenes que participaron (más del 90%) consideran que quitarse el preservativo sin permiso es incorrecto, y la mayoría lo califica como agresión sexual. Sin embargo, solo la mitad de los encuestados apoya la idea de que se imponga una pena de prisión por esta práctica, siendo más propensos a respaldar esta sanción si la mujer queda embarazada como resultado.
Este sondeo, publicado en la revista ‘PLOS One’, es el primero en el país que investiga las actitudes hacia el ‘stealthing’. En Inglaterra y Gales, esta práctica se considera violación y ha llevado a condenas en tres casos específicos.
El primer caso judicial de este tipo ocurrió en 2019, cuando un hombre en Bournemouth fue sentenciado a 12 años de cárcel por quitarse el preservativo durante una relación sexual con una trabajadora del sexo. También se han registrado sentencias similares en Alemania y los Países Bajos.
La encuesta incluyó a más de 1.700 jóvenes de entre 18 y 25 años. La doctora Geraldine Barrett, investigadora principal del Instituto de Salud de la Mujer del University College de Londres, se mostró gratamente sorprendida al observar que la mayoría de los encuestados considera esta práctica una violación de la intimidad.
La encuesta se centró en los jóvenes porque son los más propensos a usar preservativos y, generalmente, desean evitar embarazos no planificados.
¿Influyen las consecuencias en la percepción del ‘stealthing’?
Los encuestados se enfrentaron a varios escenarios. En uno de ellos, un hombre se quitó el preservativo durante el acto sexual, y los resultados podían ser un embarazo no deseado o la depresión de la mujer. Cuando el resultado era un embarazo, más de la mitad (52%) opinó que el hombre debería ir a prisión. Sin embargo, solo el 42% pensó lo mismo en el caso de que la mujer sufriera depresión.
La doctora Barrett comentó que aunque la diferencia no es enorme, sí es significativa. Esto sugiere que las consecuencias de los actos pueden influir en cómo se juzga la gravedad del ‘stealthing’.
Además, los investigadores compararon las opiniones según la naturaleza de la relación entre las parejas ficticias. La mayoría (54%) consideró que el hombre debería ser encarcelado por quitarse el condón en una relación casual, mientras que el 47% opinó lo mismo en el caso de una relación más estable.





