Nuevo análisis revela la verdadera naturaleza del cometa interestelar 3I ATLAS
Un nuevo estudio científico entregó antecedentes sólidos sobre la composición y el origen del objeto 3I ATLAS, el tercer visitante interestelar detectado por la humanidad y descubierto desde Chile.
Qué es el 3I ATLAS y por qué sorprendió a la astronomía
El objeto 3I ATLAS, observado por primera vez desde un telescopio ubicado en Río Hurtado, Chile, se convirtió en el tercer visitante interestelar confirmado en ingresar a nuestro vecindario cósmico. Los anteriores fueron 1I Oumuamua en 2017 y 2I Borisov en 2019.
Su llegada generó especulaciones debido a su comportamiento atípico, lo que incluso dio pie a teorías infundadas sobre un supuesto riesgo para la Tierra o un origen artificial. Sin embargo, un nuevo estudio prepublicado en la plataforma ArXiv, de la Universidad de Cornell, aporta datos que permiten comprender su composición y su naturaleza real.
Hallazgos científicos sobre el cometa interestelar
Composición del 3I ATLAS
Josep M. Trigo Rodríguez, investigador del Instituto de Ciencias del Espacio, explicó en The Conversation que el análisis del objeto reveló la presencia de hielo de agua junto a diminutos granos metálicos de hierro y níquel. Estos materiales indican que el cometa se conserva en un estado extremadamente primitivo y prácticamente intacto.
Este hallazgo resulta relevante porque permite estudiar componentes provenientes de un sistema planetario diferente al nuestro, posiblemente formado en condiciones similares.
Criovulcanismo y comportamiento inusual
Uno de los aspectos más llamativos es su capacidad de liberar chorros de gas y partículas, un proceso conocido como criovulcanismo. Al acercarse al Sol, el calor derrite parte de su hielo interno, generando expulsiones de gas que aumentan su brillo y su actividad.
Además, como el núcleo del cometa rota aproximadamente cada 16 horas, estos chorros cambian de dirección, lo que explica su comportamiento errático.
¿Un objeto artificial? La teoría descartada
Investigadores como Avi Loeb, de la Universidad de Harvard, propusieron que podía tratarse de un objeto artificial debido a sus propiedades no habituales. Sin embargo, los datos del nuevo estudio indican que sus características se pueden explicar por procesos naturales asociados a su composición helada.
El origen del 3I ATLAS sería un sistema planetario distinto, aunque compuesto por materiales que no difieren radicalmente de los presentes en nuestro propio sistema solar.





