Un búnker de la Guerra Fría al borde del colapso, la erosión costera amenaza con tragárselo en Inglaterra
Un búnker antinuclear construido durante la Guerra Fría se encuentra a punto de caer al mar debido al avance acelerado de la erosión costera en la costa oriental de Inglaterra. La estructura, levantada hace más de 70 años cerca de Tunstall, en el condado de East Yorkshire, podría colapsar en cuestión de días, según expertos y observadores locales.
Un refugio pensado para una guerra nuclear
El búnker, una construcción de ladrillo ubicada en lo alto de un acantilado, fue diseñado como puesto de vigilancia nuclear en caso de un conflicto atómico. De acuerdo con registros históricos, habría sido construido en 1959 y formó parte del sistema del Cuerpo Real de Observadores (ROC, por sus siglas en inglés), encargado de monitorear explosiones nucleares durante la Guerra Fría.
El recinto contaba con instalaciones básicas para que sus ocupantes pudieran permanecer en su interior durante largos periodos, a la espera de detectar una eventual detonación nuclear y reportarla a otros centros del país. Afortunadamente, nunca fue utilizado con ese fin y dejó de operar a comienzos de la década de 1990.
La erosión costera pone en riesgo la estructura
La Agencia del Medio Ambiente del Reino Unido ha advertido que East Yorkshire es una de las zonas con mayor erosión costera de Europa, con una pérdida promedio de dos metros de terreno por año. En el litoral de Holderness, donde se ubica el búnker, se estima que desde la época romana se han perdido cerca de cinco kilómetros de tierra, lo que ha significado la desaparición de más de 20 pueblos.
Actualmente, el terreno bajo el búnker se encuentra visiblemente socavado por el mar, dejando a la estructura parcialmente expuesta y en una situación crítica.
Un colapso documentado día a día
El historiador aficionado Davey Robinson, junto a su pareja Tracy Charlton, ha visitado el lugar durante varias jornadas consecutivas para documentar el deterioro del búnker. Según Robinson, la construcción podría caer al mar “en cualquier momento”.
Las imágenes captadas han sido difundidas a través de YouTube y han despertado interés internacional. Para Robinson, el búnker se ha transformado en un símbolo tangible del impacto de la erosión costera, mostrando de forma concreta cómo el avance del mar está modificando el territorio.
Llamado a la precaución
Ante el riesgo de derrumbe, las autoridades locales han solicitado a la población evitar tanto la cima del acantilado como la playa ubicada debajo, advirtiendo sobre los peligros asociados al desprendimiento de terreno y al colapso de estructuras en zonas erosionadas.
Mientras tanto, Robinson y Charlton aseguran que continuarán registrando la situación hasta el final. “Sentimos que debemos seguir viniendo y grabando, por las miles de personas que siguen estos registros”, señaló Charlton.





