Kevin Spacey rechaza diagnóstico de adicción sexual y cuestiona a clínica de rehabilitación

El actor Kevin Spacey declaró ante un tribunal en Santa Mónica, en el estado de California, que no es adicto al sexo y que un centro de rehabilitación intentó convencerlo de aceptar ese diagnóstico para convertirlo en un rostro público de la adicción sexual.
La declaración se produjo durante un juicio civil relacionado con la fallida última temporada de la serie House of Cards.
El actor sostuvo que, cuando ingresó al centro de rehabilitación The Meadows en Arizona, un médico le informó inicialmente que no cumplía con los criterios para ser considerado adicto al sexo.
Cuestionamientos al diagnóstico
Según su testimonio, posteriormente descubrió que la clínica lo había diagnosticado con trastorno de compulsión sexual.
“Solo me enteré después de que, de hecho, me habían diagnosticado como sexualmente compulsivo”, afirmó durante su declaración.
Spacey señaló que el fundador del centro le propuso convertirse en portavoz de la adicción sexual, algo que, según dijo, le hizo sospechar de las verdaderas intenciones de la institución.
“Era muy obvio que querían que yo fuera un adicto al sexo”, declaró.
El actor también cuestionó la precisión de los registros médicos elaborados durante su tratamiento.
Según explicó, en esos documentos aparecen comentarios que asegura nunca haber dicho. Incluso afirmó que los registros contenían datos erróneos sobre su vida personal.
Juicio ligado al final de House of Cards
El testimonio forma parte de un litigio entre la productora Media Rights Capital y su aseguradora por la cancelación de la última temporada de House of Cards.
El juicio busca determinar si Spacey tenía una enfermedad que le impedía trabajar durante la producción de la sexta temporada, lo que permitiría presentar una reclamación millonaria al seguro.
Según los documentos judiciales, la productora intenta obtener una compensación que podría superar los 100 millones de dólares.
Spacey afirmó ante el tribunal que estaba dispuesto a continuar trabajando en la serie y que fue apartado de la producción debido a acusaciones que considera falsas.
Relación con Netflix y otras denuncias
Durante su testimonio, el actor también mencionó una conversación con Ted Sarandos, entonces director ejecutivo de Netflix.
Según relató, el ejecutivo le transmitió inicialmente apoyo y aseguró que la situación no afectaría la continuidad de la serie.
Sin embargo, durante el feriado de Thanksgiving, el actor supo que la plataforma había decidido romper públicamente su relación con él y cancelar otros proyectos en desarrollo.
El juicio también abordó denuncias internas durante el rodaje de la serie. En ese contexto, Spacey mencionó que existieron quejas contra el actor Michael Kelly y contra la actriz Robin Wright, aunque sin detallar su naturaleza.
Este proceso judicial se suma a otros casos legales que enfrentó el actor en los últimos años, entre ellos un juicio por agresión sexual en Londres en 2023, del cual fue absuelto.







