Estudio revela que el CBD podría intensificar, en lugar de mitigar, los efectos del THC en dosis altas
Un nuevo estudio publicado en Clinical Pharmacology & Therapeutics cuestiona la creencia popular de que el cannabidiol (CBD) contrarresta los efectos psicoactivos del tetrahidrocannabinol (THC). Durante años, se ha asumido que el CBD, un compuesto no psicoactivo del cannabis, modera el «colocón» del THC, ayudando a reducir efectos no deseados como la ansiedad y el deterioro cognitivo. Sin embargo, este estudio sugiere que en dosis elevadas, el CBD podría, de hecho, amplificar los efectos del THC.
Dirigido por Andriy Gorbenko del Centro de Investigación sobre Drogas Humanas en los Países Bajos, el estudio involucró a 37 voluntarios con experiencia previa en el consumo de cannabis. En un ensayo doble ciego, se administraron diferentes combinaciones de THC y CBD, así como placebos. Los resultados mostraron que la combinación de THC con 450 miligramos de CBD llevaba a una mayor intoxicación en comparación con el THC solo. Además, se observaron niveles elevados de THC en sangre, sugiriendo que el CBD podría estar interfiriendo con el metabolismo del THC y aumentando su presencia en el cuerpo.
Por otro lado, dosis menores de CBD (10 y 30 miligramos) no produjeron este efecto amplificador, lo que indica que la interacción depende de la cantidad de CBD administrada. El neurofarmacólogo Geert Groeneveld, del mismo centro de investigación, observó que a pesar de estos resultados, estudios previos con dosis altas de CBD no han demostrado efectos significativos sobre el sistema nervioso central, lo que contradice la idea del «efecto séquito», que sugería que otros cannabinoides suavizan los efectos del THC.
Es importante destacar que el estudio solo examinó la ingestión oral de CBD y THC, y los investigadores admiten que otros métodos de consumo, como la inhalación, podrían presentar resultados diferentes. A pesar de estos hallazgos, el equipo de investigación sigue trabajando en ensayos adicionales con dosis extremadamente altas de CBD.
Este estudio subraya la necesidad de una comprensión más profunda de cómo interactúan los componentes del cannabis, especialmente dado el aumento en el uso recreativo de la planta. A medida que se realicen más investigaciones, tanto el público como la comunidad médica estarán mejor equipados para tomar decisiones informadas sobre el consumo de cannabis.





