¿Por qué cuesta más recuperarse después de los 40? La ciencia lo explica
A medida que envejecemos, el cuerpo humano experimenta cambios que dificultan la recuperación física. Los investigadores señalan que la «resiliencia biológica», la capacidad de reponerse al esfuerzo y al estrés, disminuye debido a varios factores, como la crianza de los hijos, cambios en los hábitos de ejercicio, menopausia o estrés laboral.
El punto de inflexión para este declive suele ocurrir entre los 30 y 40 años, según estudios. La geriatra Heather Whitson, de la Universidad de Duke, describe estos cambios como un «cambio de vibración» en todo el sistema corporal. Un estudio de Stanford también destaca que este es el primer momento en que la capacidad de recuperación del cuerpo comienza a disminuir, seguido de otra fase de envejecimiento a los 60 años.
Desde los 30, el cuerpo pierde entre un 3% y un 8% de masa muscular por década, una situación que empeora a partir de los 60. Además, la masa grasa aumenta, lo que reduce la movilidad y aumenta el riesgo de caídas y lesiones. Este cambio también obliga a reducir el consumo de calorías para mantener un peso saludable.
El consumo de alcohol también tiene un impacto diferente con la edad. Las enzimas que procesan el alcohol disminuyen su eficiencia, lo que hace que los efectos del alcohol sean más fuertes con el tiempo.
Los expertos destacan la importancia de la salud mental para una buena recuperación física. Mantener bajos niveles de estrés, hacer ejercicio y dormir adecuadamente son clave para envejecer de forma saludable. La doctora Sarah Nosal, de la Academia Estadounidense de Médicos de Familia, afirma que el bienestar mental influye en la salud física a largo plazo.





