El ministro de Economía, Nicolás Grau, defendió este miércoles el traspaso de 3,4 billones de pesos desde la Corporación de Fomento (Corfo) al Fisco entre 2023 y 2024, recursos que en parte provinieron de los excedentes del litio. Según Grau, estos fondos se destinaron a atender «urgencias sociales» en áreas como salud, seguridad, vivienda y ciencia. Sin embargo, el gobierno no ha proporcionado detalles específicos sobre cómo se utilizó el dinero, lo que ha generado críticas y demandas de transparencia por parte de la oposición.
El ministro Grau explicó que el traspaso de fondos respondió a necesidades prioritarias del país. «Existían urgencias sociales en materia de seguridad, como la necesidad de más vehículos para las fuerzas policiales, además de demandas en salud, vivienda y ciencia», afirmó. Aseguró que los recursos adicionales generados por el alza en el precio del litio se utilizaron para financiar estas prioridades presupuestarias. «Es normal que los recursos extraordinarios, como los provenientes del litio, se destinen a cubrir necesidades urgentes», sostuvo. Grau también descartó que el patrimonio de Corfo se haya visto afectado y calificó la polémica como «artificial», atribuyéndola a «desinformación o mala intención».
A pesar de las explicaciones del gobierno, el traspaso de fondos ha sido objeto de fuertes críticas. Diputados del Partido Republicano, como Agustín Romero, Sofía Cid y Luis Fernando Sánchez, calificaron el hecho como un «escándalo gigantesco» y denunciaron la falta de transparencia. Romero afirmó que esta situación refleja el «estado crítico de las arcas fiscales» y responsabilizó al ministro de Hacienda, Mario Marcel, de poner en riesgo el patrimonio del Estado. Por su parte, la oposición ha exigido claridad sobre el uso de los recursos, especialmente en un contexto en el que se proyecta un déficit efectivo del 1,7% del PIB para 2025.
El Ministerio de Hacienda aseguró que el traspaso de fondos se realizó dentro del marco legal. Según un comunicado, el 29 de noviembre de 2023, el Consejo de Corfo aprobó la integración de 3,4 billones de pesos al Tesoro Público, provenientes de los excedentes del litio. Hacienda explicó que estos recursos extraordinarios se destinaron a financiar gastos presupuestarios, siguiendo los lineamientos de la regla de Balance Estructural que rige la política fiscal chilena desde hace más de dos décadas. Además, destacó que Corfo recibió 5,4 billones de pesos entre 2022 y 2023 debido al aumento en el precio del litio, por lo que solo se reintegró una parte de estos ingresos al Fisco.
El traspaso de fondos ha reavivado el debate sobre la transparencia en el manejo de los recursos públicos. Aunque el gobierno insiste en que la información está disponible públicamente a través de la Dirección de Presupuestos (Dipres), críticos argumentan que no se ha explicado con claridad cómo se gastaron los 3,4 billones de pesos. La oposición ha emplazado al Ejecutivo a ser más responsable con los compromisos sociales y a garantizar que las finanzas públicas no se vean comprometidas. En un escenario de déficit, se ha señalado la necesidad de implementar medidas como superávit, mayor crecimiento económico o recortes fiscales más significativos.
Mientras el gobierno defiende el traspaso de fondos como una medida necesaria para atender urgencias sociales, la falta de detalles sobre el uso específico de los recursos ha generado desconfianza y críticas. En un contexto de déficit fiscal y demandas crecientes, la transparencia y la responsabilidad en el manejo de los fondos públicos se han convertido en temas centrales del debate político.








