La ortodoncia en adolescentes: un impacto más allá de la estética
Un tratamiento de ortodoncia no solo mejora la apariencia de la sonrisa, sino que también influye en la salud y bienestar de los adolescentes. Expertos aseguran que su uso puede incluso favorecer el rendimiento académico y la calidad de vida.
Beneficios para la salud y el bienestar
El Dr. Juan Carlos Pérez Varela, ortodoncista y presidente de la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO), destaca que la ortodoncia ayuda a corregir problemas en los maxilares, mejorando la masticación, la respiración y la deglución. «Ensanchando la maxila y avanzándola, junto con la mandíbula, los pacientes pueden respirar mejor, masticar de forma más eficiente y tener un descanso de mayor calidad», explica el especialista.
Prevención de enfermedades bucodentales
Uno de los principales riesgos de una mala alineación dental es la acumulación de placa y restos de comida, lo que puede derivar en caries y enfermedades periodontales. «Los dientes apiñados dificultan la higiene bucal, favoreciendo problemas en encías y aumentando el riesgo de caries», señala el Dr. Pérez Varela.
Además, una mala oclusión puede provocar bruxismo y desgaste dental, así como molestias en la articulación temporomandibular (ATM), lo que puede generar dolores de cabeza, cuello y oídos.
Efecto en el desarrollo y autoestima
El uso de ortodoncia en la adolescencia no solo corrige problemas funcionales, sino que también mejora la confianza y autoestima. «Muchos pacientes llegan sintiéndose inseguros por el aspecto de su sonrisa. Durante el tratamiento, su confianza aumenta progresivamente», comenta el especialista.
El tratamiento temprano también evita intervenciones más invasivas en la adultez. «Algunos problemas en la mandíbula o maxila pueden corregirse fácilmente en la infancia o adolescencia. En cambio, si se dejan sin tratar, pueden requerir cirugía en la edad adulta», advierte el Dr. Pérez Varela.
Cuándo iniciar el tratamiento
Los expertos recomiendan una primera visita al ortodoncista entre los cinco y seis años, cuando comienzan a erupcionar los molares definitivos. «Este es el momento ideal para detectar anomalías en los maxilares y en la erupción dental. Con ortodoncia o con ortopedia podemos guiar el crecimiento de los huesos y mejorar tanto la estética como la función bucal», concluye el especialista.
En definitiva, la ortodoncia en adolescentes no solo transforma sonrisas, sino que también contribuye a una mejor salud, calidad de vida y bienestar emocional.





