Descubren un nuevo antibiótico que podría frenar bacterias resistentes tras casi 30 años sin avances

La lariocidina, hallada en el suelo, mostró eficacia frente a cepas resistentes de E. coli sin afectar células humanas.
Científicos han identificado una nueva clase de antibióticos que podría marcar un hito en la lucha contra las bacterias resistentes a los medicamentos. La molécula, llamada lariocidina, es la primera de su tipo en casi tres décadas y fue descubierta por investigadores de la Universidad McMaster (Canadá) tras analizar muestras de suelo recolectadas en un patio trasero.
Este nuevo compuesto actúa sobre los ribosomas bacterianos, interrumpiendo funciones vitales de la célula. Además, mostró una potente acción frente a cepas de E. coli, incluso aquellas que han desarrollado resistencia a los tratamientos tradicionales, según revela un estudio publicado en la revista Nature.
“Es una nueva molécula con un modo de acción completamente diferente. Un avance importante”, aseguró Gerry Wright, coautor del estudio.
La lariocidina es producida por la bacteria Paenibacillus, presente en la tierra. Durante los ensayos, no mostró toxicidad para las células humanas, lo que la convierte en una prometedora candidata para nuevos tratamientos antibióticos.
Un espectro amplio contra bacterias resistentes
Rafael Cantón, jefe de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal (Madrid), quien no participó en el estudio, destacó el potencial de la lariocidina:
“Es eficaz contra bacterias Gram-positivas y Gram-negativas, incluidas las señaladas por la OMS como prioritarias por su alta resistencia”.
Cantón también valoró como un hito el descubrimiento de un mecanismo nuevo para combatir patógenos. No obstante, advirtió que aún son necesarias más investigaciones y ensayos clínicos antes de su posible aplicación en humanos.
La resistencia a los antibióticos: una amenaza global
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la resistencia a los antimicrobianos (RAM) es una de las principales amenazas para la salud pública a nivel mundial. Gerry Wright lo resume así:
“Nuestros antiguos medicamentos están perdiendo eficacia a medida que las bacterias evolucionan para resistirlos”.
Según datos de la OMS, alrededor de 4,95 millones de muertes están relacionadas cada año con infecciones resistentes. Solo en Europa y Asia Central, esta situación provoca 133.000 muertes anuales. Además, se estima que la resistencia cuesta a la Unión Europea y al Espacio Económico Europeo unos 11.700 millones de euros al año en pérdidas económicas y gasto sanitario.
El descubrimiento de la lariocidina abre una nueva esperanza en un escenario donde la innovación en antibióticos lleva años estancada.







