El enigma del niño de Somosierra: desapareció tras un accidente con ácido y jamás volvió a aparecer
En el verano de 1986, un viaje familiar terminó en tragedia y misterio. Andrés, un camionero español, fue encargado de transportar 23.000 kilos de ácido fumante desde Cartagena hasta Bilbao. Aprovechando el fin del curso escolar, decidió llevar consigo a su esposa, Carmen, y a su hijo Juan Pedro, que había sacado buenas notas. Serían unas pequeñas vacaciones familiares.
Un viaje normal que terminó en caos
La ruta transcurrió sin problemas, con paradas habituales. La última fue en Cabanillas de la Sierra, Madrid, donde varios testigos vieron a la familia subirse al camión.
Pero los últimos 18 kilómetros fueron extraños. Según la investigación, el vehículo hizo varias paradas breves e inexplicables. En una de ellas, que duró 22 segundos, el camión volvió a ponerse en marcha, pero perdió el control. El accidente involucró a otros cuatro vehículos pesados.
Cuando llegaron los servicios de emergencia, hallaron los cuerpos sin vida de Andrés y Carmen. Pero el cuerpo de Juan Pedro no estaba en el lugar.
¿Desintegrado por el ácido?
La abuela del niño fue quien dio la alarma al enterarse del accidente y preguntar por su nieto. Los agentes buscaron intensamente entre los restos del camión. Se pensó que el ácido derramado pudo haber destruido el cuerpo del menor. Pero esa teoría fue descartada rápidamente: el químico no actúa con tanta rapidez, y los padres estaban enteros, aunque afectados por la sustancia.
Otra idea fue que el niño salió despedido hacia una zona boscosa y pudo haber sido arrastrado por animales salvajes. Sin embargo, tampoco había rastros que lo confirmaran.
¿Un secuestro en plena carretera?
Aquí surgió la teoría más inquietante: el niño pudo haber sido secuestrado. La familia siempre defendió esta versión. La clave estaría en las paradas extrañas del camión: una posible persecución o intercepción por parte de otro vehículo.
Se especuló que el padre podría estar involucrado en un tráfico de drogas, y que su hijo fue entregado como parte de un trato. Esta hipótesis cobró fuerza al hallarse restos de heroína en la cabina, aunque no fue suficiente para considerarla versión oficial.
La misteriosa furgoneta blanca
Testigos aseguraron haber visto una furgoneta Nissan Vanette blanca llegar poco después del accidente. De ella bajaron un hombre y una mujer que afirmó ser enfermera. Mientras ella pedía paso, el hombre fue directo al camión.
Ambos se marcharon apresuradamente. Algunos testigos dijeron que llevaban algo en brazos, aunque no pudieron confirmar de qué se trataba. Salieron tan rápido del lugar que casi atropellan a uno de los heridos.
Casi 40 años sin respuestas
Han pasado casi cuatro décadas desde el accidente en Somosierra y la desaparición de Juan Pedro Martínez. A lo largo de los años han surgido varios avistamientos y pistas, pero ninguna ha dado resultado. El caso sigue abierto y se mantiene como uno de los grandes misterios sin resolver en la historia reciente de España.





