Trump Impulsa la Minería en Alta Mar y Rompe con las Normas Globales para Asegurar Minerales Estratégicos
En un nuevo movimiento para asegurar el suministro de minerales esenciales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva que acelera la minería en la plataforma continental estadounidense. Esta medida se dirige principalmente a minerales estratégicos como el litio y los metales de tierras raras, elementos clave en la tecnología moderna y la transición energética.
La orden, que busca abrir el acceso a recursos minerales en alta mar, desafía las normas internacionales en torno a la minería oceánica, que aún están siendo debatidas en foros globales. Mientras los países continúan trabajando en acuerdos para garantizar la minería responsable, la administración Trump ha optado por una vía más agresiva, invocando legislación nacional de los años 80 para eludir las regulaciones de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (AIFM), que ha impuesto una moratoria para proteger los ecosistemas marinos.
El presidente ha señalado que esta medida responde a la necesidad urgente de garantizar un suministro seguro de minerales, citando la competencia con potencias extranjeras como China. Sin embargo, críticos como los grupos ecologistas advierten que esta aceleración podría llevar a una grave destrucción ambiental, con consecuencias devastadoras para los océanos y la biodiversidad marina.
La decisión de Trump también se produce en un momento clave, ya que la Unión Europea está trabajando en un tratado internacional para la protección de áreas marinas más allá de las jurisdicciones nacionales. La comunidad internacional sigue siendo escéptica ante los avances de EE.UU. en este terreno, temiendo que este enfoque unilateral pueda desencadenar una carrera destructiva para obtener recursos marinos.





