Alerta en el paraíso: brote de dengue en Fiyi desata advertencia de viaje desde EE.UU.
Las autoridades sanitarias de Fiyi confirmaron un brote de dengue en la División Central del país, tras registrar más de mil casos entre enero y marzo de 2025. Las zonas más afectadas incluyen Suva, Navua y Rewa, donde el número de contagios ha superado los niveles habituales para esta época del año.
El Ministerio de Salud Pública informó que también han aumentado las hospitalizaciones en áreas cercanas como Tailevu y Naitasiri, por lo que se intensificaron las acciones de vigilancia epidemiológica.
Lluvias intensas y mosquitos: el cóctel perfecto para el brote
Según explicaron las autoridades, el aumento de casos está relacionado con semanas de lluvias constantes, acumulación de agua y condiciones que favorecen la reproducción del mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del dengue.
Este patrón ya se había observado en brotes anteriores en la región, especialmente después de fenómenos climáticos extremos.
EE.UU. emite advertencia de viaje para Fiyi
Ante la situación, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos emitieron una advertencia de viaje de Nivel 1 para Fiyi. Aunque no se han aplicado restricciones, recomiendan a los viajeros tomar precauciones como:
- Usar repelente con DEET o IR3535.
- Vestir ropa de manga larga y pantalones.
- Dormir en lugares con aire acondicionado o mosquiteros.
El CDC también recuerda que el dengue puede provocar fiebre alta, dolores musculares, náuseas, y en casos graves, complicaciones médicas que requieren atención urgente.
La OMS advierte sobre el riesgo global del dengue
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el dengue representa un riesgo creciente a nivel mundial. Casi 4.000 millones de personas viven en zonas endémicas, y se estima que entre 100 y 400 millones se infectan cada año.
Factores como el crecimiento urbano sin planificación, la falta de saneamiento y el cambio climático han facilitado la expansión del mosquito vector a nuevas regiones.
¿Qué está haciendo Fiyi para contener el brote?
El gobierno de Fiyi ha desplegado brigadas sanitarias para eliminar criaderos de mosquitos y fumigar en las zonas más afectadas. También se están difundiendo campañas educativas por radio, redes sociales y visitas puerta a puerta.
Además, se reforzaron los centros de salud locales para ofrecer diagnóstico temprano y tratamiento adecuado a los pacientes con síntomas sospechosos.
Brotes similares en América y EE.UU.
El brote en Fiyi no es un caso aislado. En 2024, América Latina vivió su peor año en términos de dengue, con más de 4,1 millones de casos y al menos 7.700 muertes, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Brasil, Colombia, México, Perú y Argentina fueron los países más afectados.
En EE.UU., se registraron más de 3.000 casos, algunos de ellos autóctonos en estados como Florida, Texas y California.
Cambio climático y dengue: una amenaza creciente
La OMS y otros organismos advierten que el cambio climático está ampliando el territorio del mosquito Aedes aegypti. Las temperaturas elevadas, las lluvias irregulares y la urbanización desordenada crean las condiciones ideales para su propagación.
Según el World Mosquito Program, 2024 fue el año con más casos de dengue jamás registrados a nivel mundial.
¿Cómo protegerse si planeas viajar a Fiyi?
Si estás pensando en viajar a Fiyi u otra zona con transmisión activa, los expertos recomiendan:
- Usar repelentes aprobados por las autoridades sanitarias.
- Evitar actividades al aire libre durante el amanecer y el atardecer.
- Consultar con un médico antes y después del viaje si presentas síntomas como fiebre, vómito o dolor de cabeza.
También es importante no automedicarse con antiinflamatorios como el ibuprofeno, ya que podrían agravar los síntomas.
El dengue y su impacto económico
Más allá de la salud pública, los brotes de dengue también tienen efectos económicos importantes. Según la OPS, aumentan los gastos hospitalarios, reducen el turismo y provocan pérdidas laborales.
Por eso, los países afectados deben actuar rápidamente para controlar la propagación del virus y reducir sus consecuencias sociales y económicas.





