Jefe de campaña de Maduro habla de «victoria» sin entregar cifras
Jorge Rodríguez asegura que se impidieron «brotes violentos» y «actos de sabotaje» durante la jornada electoral
El jefe de la campaña oficialista, Jorge Rodríguez, insinuó este domingo que el presidente Nicolás Maduro obtuvo la victoria en las elecciones presidenciales de Venezuela frente al opositor Edmundo González Urrutia. En declaraciones a la prensa tras el cierre de la votación, Rodríguez afirmó: «No podemos dar resultados, pero podemos dar caras», desplegando una sonrisa. «Ha sido la victoria de todos y de todas», agregó, acompañado por el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, y otros dirigentes oficialistas, todos sonrientes mientras Rodríguez hablaba.
Rodríguez también destacó que se lograron impedir «brotes violentos» y «actos de sabotaje» durante la jornada electoral, subrayando que «Venezuela es un ejemplo para el mundo en la realización de eventos electorales en completa paz». A pesar de que siempre están presentes «los violentos, las minorías, los que persisten en la oscuridad y en el odio», el oficialista aseguró que el Estado venezolano, bajo la dirección de Maduro, sorteó las amenazas para garantizar un proceso electoral sin interrupciones.
Previamente, el candidato opositor Edmundo González Urrutia se mostró «más que complacido» con la jornada electoral y la líder opositora María Corina Machado instó a la ciudadanía a vigilar el escrutinio. «Queremos pedirle a todos los venezolanos que se queden en sus centros de votación, que estén allí en vigilia. Hemos luchado todos estos años para este día, estos son los minutos cruciales», enfatizó Machado.
Rodríguez aseguró que, aunque aún no pueden proporcionar resultados oficiales, esperan pacientemente el boletín del Consejo Nacional Electoral (CNE). «Pacientemente esperaremos el boletín del CNE, pero inmediatamente después que sea emitido ese boletín, los esperamos donde ustedes saben para encontrarse con quienes ustedes conocen», concluyó.
Estas declaraciones, junto con las denuncias de expulsión de testigos electorales y enfrentamientos en los centros de votación, han generado una atmósfera de incertidumbre y expectativa en torno a los resultados finales de las elecciones presidenciales en Venezuela. La comunidad internacional y los observadores de derechos humanos siguen de cerca los eventos, preocupados por la transparencia y la integridad del proceso electoral.
Contexto y reacciones
Las elecciones presidenciales en Venezuela se desarrollaron en un clima de tensión y enfrentamientos entre partidarios del gobierno y la oposición. En Caracas, varios grupos de motorizados identificados como chavistas llegaron a centros de votación, donde se encontraban testigos opositores y ciudadanos esperando el escrutinio, lo que derivó en confrontaciones violentas. La policía, presente en estos lugares, no intervino para detener las peleas, según reportó la agencia EFE.
Entre los motorizados se encontraba Nahum Fernández, jefe de Gobierno del Distrito Capital, quien se unió a las consignas progubernamentales, exacerbando aún más los ánimos de los presentes. La ONG Provea informó en su cuenta en la red social X que los motorizados llegaron con el propósito de «amedrentar a ciudadanos que esperan el escrutinio electoral» en un liceo céntrico de la capital.
Estas situaciones de intimidación y violencia han generado preocupación en la comunidad internacional y entre los observadores de derechos humanos. La ONG Provea ha señalado que estos actos son una clara violación de los derechos electorales y una maniobra para influir en los resultados del escrutinio. Además, han instado a las autoridades a garantizar la seguridad de todos los ciudadanos y a permitir que el proceso electoral se desarrolle de manera transparente y sin intimidaciones.
La situación sigue siendo tensa en Caracas y otras ciudades del país, donde se reportan incidentes similares. Los ciudadanos venezolanos, tanto opositores como oficialistas, se encuentran en un estado de incertidumbre y nerviosismo, a la espera de los resultados oficiales de las elecciones presidenciales. La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de los acontecimientos, preocupada por el respeto a los derechos democráticos y la integridad del proceso electoral en Venezuela.





