Productora Swing demanda a Bizarro por monopolio y prácticas desleales en el Festival de Viña
Bizarro enfrenta demanda por supuesta competencia desleal en organización del Festival de Viña
La productora Bizarro Live Entertainment fue demandada por Swing Booking & Management por presunta competencia desleal y abuso de posición dominante en la gestión del Festival de Viña del Mar. La acción judicial fue presentada el 17 de julio en el 9º Juzgado Civil de Santiago, según reveló el diario La Tercera.
Carlos Lara, director ejecutivo de Swing, acusa a Bizarro de perjudicar sus relaciones comerciales con artistas, al negociar directamente con ellos para el festival sin respetar vínculos contractuales previos. Asegura que la empresa usa su rol como concesionaria del evento para excluir a otras productoras del proceso, y además ofrece representación exclusiva a los artistas fuera del certamen.
Entre los casos citados en la demanda se encuentran los grupos Morat e Il Volo. En el primero, Swing afirma haber sido apartado de las negociaciones para Viña 2025, a pesar de su relación previa con la banda colombiana. Tras concretarse su presentación en el festival, Morat puso fin a su vínculo con Swing y agendó nuevas fechas en Chile bajo la organización de Bizarro.
El segundo caso expuesto es el del trío italiano Il Volo, con quienes Swing trabajó por nueve años. Según la demanda, Bizarro se contactó directamente con el mánager del grupo para una presentación en Viña 2026, sin informar ni considerar a su representante en Chile.
Además, Swing acusa a Bizarro de condicionar la participación de Il Volo en el festival a una representación exclusiva para conciertos en Latinoamérica, lo que califica como un acto de competencia desleal.
Desde Bizarro, su abogado Gianfranco Grattarola desestimó las acusaciones, afirmando que los contratos del festival no incluyen cláusulas que obliguen a los artistas a trabajar exclusivamente con la productora. Recalcó que son los propios artistas quienes deciden con qué empresa firmar, y advirtió que podrían tomar acciones legales si se busca dañar la reputación de la compañía.
El caso se encuentra ahora en manos de la justicia, mientras crece el debate sobre la concentración del mercado en la industria del entretenimiento en Chile.





