Escalofriante frase de un productor de Hollywood acusado de doble asesinato y abuso sexual
Christy Giles, modelo y actriz emergente, y Hilda Marcela Cabrales-Arzola, arquitecta mexicana, fueron halladas muertas tras una noche de fiesta en Los Ángeles en 2021. El caso, que involucra al productor David Pearce como principal sospechoso, ha generado indignación por la brutalidad de los hechos y una escalofriante frase atribuida al acusado: “Las chicas muertas no pueden hablar”.
Una noche de diversión que terminó en tragedia
El 13 de noviembre de 2021, Giles, de 24 años, y Cabrales-Arzola, de 26, asistieron a eventos en Soho House y una fiesta clandestina en Los Ángeles. Allí conocieron a David Pearce y su amigo, el actor Brandt Osborn. Horas después, los cuerpos de ambas mujeres fueron abandonados frente a hospitales de la ciudad. Giles fue declarada muerta en el lugar, mientras que Cabrales falleció días después tras ser desconectada del soporte vital.
Drogas y pruebas clave en el caso
Los análisis toxicológicos indicaron que ambas mujeres fueron drogadas con un cóctel letal que incluía fentanilo, ketamina y GHB, conocida como la «droga de la violación». Las autoridades clasificaron los decesos como homicidios por sobredosis inducida, centrando las investigaciones en Pearce.
El caso tomó un giro crucial con la frase “Las chicas muertas no pueden hablar”, que los fiscales consideran evidencia de premeditación. Según el abogado defensor Josh Ritter, esta declaración cambia la narrativa de homicidio involuntario a asesinato intencional.
Historial de abusos y acusaciones adicionales
Pearce enfrenta múltiples cargos, incluyendo doble homicidio y agresiones sexuales previas denunciadas por al menos siete mujeres en los últimos 13 años. Brandt Osborn, acusado como cómplice, fue detenido tras jactarse de los hechos en el set de la serie NCIS.
Lucha por justicia
Las familias de las víctimas exigen justicia y una condena ejemplar para los responsables. Luis Cabrales Rivera, padre de Hilda, expresó su dolor: “Queremos que estos criminales nunca vuelvan a lastimar a nadie”.
El juicio, programado para el próximo año, promete ser uno de los más mediáticos en Los Ángeles, destacando la brutalidad del caso y la denuncia de un submundo oscuro detrás del glamour hollywoodense.





