Venezuela e Irán fortalecen alianza con la fabricación de drones bélicos
El régimen de Nicolás Maduro avanza en proyectos militares con tecnología iraní
El régimen de Nicolás Maduro ha intensificado sus esfuerzos para producir drones de uso militar en Venezuela, con la cooperación estratégica de Irán. Este desarrollo incluye la fabricación de vehículos aéreos no tripulados (UAV) que podrían ser equipados con cámaras avanzadas y misiles, reforzando el arsenal bélico del país.
Un informe de inteligencia obtenido por Infobae revela que estas iniciativas se desarrollan bajo un manto de opacidad y forman parte de alianzas estratégicas con naciones como Irán, Rusia y China. Los UAV fabricados en el país caribeño han sido ensamblados en la Base Aérea El Libertador, en Aragua, con el apoyo de la empresa estatal EANSA, liderada por el General de División José Jesús Urdaneta González.
Tecnología iraní en suelo venezolano
Desde 2007, Venezuela ha trabajado en la adquisición y ensamblaje de drones mediante acuerdos con Irán. Los primeros modelos, conocidos como Mohajer-2 y posteriormente denominados ANSU-100 en Venezuela, han sido modernizados para uso militar. Según el informe, la Fuerza Quds de Irán ha transferido tecnología y prototipos de drones a través de la empresa CAVIM, que inició la producción local en 2009.
Fábrica de drones y objetivos bélicos
El informe también detalla que Nicolás Maduro busca fabricar estos UAV a escala nacional utilizando ingeniería inversa, con miras a fortalecer el control militar y reforzar alianzas con Irán. Además de los UAV, el proyecto contempla la integración de misiles guiados con precisión.
Un riesgo para la seguridad regional
El senador estadounidense Marco Rubio ha advertido sobre el peligro que representan estas fábricas de drones para el hemisferio. La alianza Irán-Venezuela, que incluye el uso de la aerolínea estatal Conviasa para transportar componentes bélicos, plantea serias preocupaciones sobre el impacto en la seguridad y la estabilidad democrática de la región.
A pesar de las sanciones internacionales y problemas económicos, el régimen venezolano continúa invirtiendo en tecnología militar para consolidar su permanencia en el poder. Con el respaldo de Irán, Maduro parece decidido a expandir las capacidades bélicas del país, incrementando las tensiones geopolíticas en América Latina.





