Israel libera a 90 presos palestinos en un histórico acuerdo de alto el fuego
Este lunes, Israel liberó a 90 presos palestinos, en su mayoría mujeres y menores, como parte de un acuerdo de alto el fuego alcanzado en la Franja de Gaza. La medida, que forma parte de un plan que contempla la liberación de casi 2.000 detenidos, fue celebrada con fervor en Cisjordania.
Proceso de liberación
Los presos fueron trasladados inicialmente a la prisión de Ofer, en Cisjordania ocupada, donde se verificó su identidad y se les realizaron exámenes médicos. Posteriormente, fueron liberados en puntos estratégicos como el puesto de control de Beitunia y el barrio de Silwan, en Jerusalén Este. La Cruz Roja Internacional supervisó el traslado y la entrega de los detenidos, asegurando un proceso coordinado y humanitario.
Entre los liberados destacan 69 mujeres, 9 menores de edad y 12 hombres acusados de delitos menores, como incitación al terrorismo y alteración del orden público. Entre ellos se encuentran figuras reconocidas como Jalida Jarrar, activista feminista de 62 años, y Dalal Jaseeb, hermana del político de Hamás Saleh Arouri.
Un intercambio significativo
La liberación de los presos palestinos coincidió con la entrega de tres rehenes israelíes por parte de Hamás: Romi Gonen, Doron Steinbrecher y Emily Damari. Estas mujeres, capturadas durante los ataques de octubre, fueron trasladadas al hospital Sheba de Tel Aviv para recibir atención médica.
Celebraciones en Cisjordania
La llegada de los autobuses que transportaban a los liberados fue recibida con júbilo en Beitunia y otras localidades de Cisjordania ocupada. Multitudes ondearon banderas, cantaron y celebraron en las calles, subrayando la importancia emocional y política de este evento.
Futuras liberaciones
Este acuerdo de alto el fuego, que se extenderá por 42 días, prevé la liberación de más rehenes israelíes y prisioneros palestinos. En esta primera fase, el intercambio ha sido visto como un paso crucial para aliviar tensiones en la región, aunque persisten desafíos para lograr una paz duradera.
El gesto de ambas partes podría sentar las bases para futuros diálogos, marcando un momento histórico en el prolongado conflicto entre Israel y Palestina.





