Familias inmigrantes retiran a sus hijos de las escuelas por miedo a las redadas migratorias

En Nueva York, muchas familias de inmigrantes sin estatus legal han decidido sacar a sus hijos de las escuelas por temor a ser arrestadas en las redadas migratorias que han comenzado a realizarse en la ciudad, como parte de las promesas de la administración de Donald Trump.
La madrugada pasada, Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, lideró una redada en el Bronx, resultando en la detención de un hombre acusado de secuestro, asalto y robo. Noem compartió en redes sociales su compromiso de seguir «eliminando de nuestras calles a este tipo de basura», reflejando la política agresiva del gobierno de Trump.
En los albergues de la ciudad, especialmente en los que acogen a familias vulnerables, el miedo es palpable. Yanira, una madre venezolana que llegó a Nueva York hace tres meses con tres hijos, explicó que no ha enviado a sus hijos a la escuela debido a los rumores de redadas en instituciones educativas. “Nos dicen que, aunque tengamos papeles, nos pueden deportar, y eso nos genera mucho temor”, comentó.
El Departamento de Educación de Nueva York ha distribuido folletos informativos, en inglés y español, con recomendaciones sobre qué hacer si agentes de inmigración llegan a sus hogares. Entre los consejos destacan no abrir la puerta, no firmar documentos y contactar a un abogado. Sin embargo, la desconfianza sigue siendo un sentimiento común entre los inmigrantes.
Aunque el alcalde Eric Adams ha asegurado que solo cooperarán con las autoridades federales en casos relacionados con delitos graves, su reciente reunión con funcionarios del gobierno de Trump ha alimentado la incertidumbre entre la comunidad inmigrante.
Desde 2022, cerca de 48,000 niños inmigrantes, en su mayoría latinos, han ingresado al sistema escolar de Nueva York. Ahora, muchas familias temen enviar a sus hijos a la escuela, alterando su rutina diaria y sumiendo a los hogares en un ambiente de miedo y preocupación.







