Bolivia vende oro para financiar importaciones de combustible en medio de crisis económica

El Gobierno de Bolivia ha recurrido a la venta de sus reservas de oro para garantizar la importación de combustible y mantener los subsidios internos, en un contexto de escasez de dólares y caída de las reservas internacionales.
El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, confirmó que se vendió una cantidad no especificada del oro acumulado por el Banco Central en 2024 con este propósito. Aunque esta medida permitió financiar la compra de gasolina y diésel, no contribuyó a fortalecer las reservas del país.
Actualmente, el Banco Central de Bolivia cuenta con USD 1.976 millones en reservas internacionales, de los cuales solo USD 50 millones están en efectivo, lo que ha generado una crisis cambiaria. La depreciación de la moneda ha llevado a que el dólar se cotice en el mercado paralelo a 11,3 bolivianos, mientras que el tipo de cambio oficial se mantiene en 6,97 bolivianos por dólar, aunque con acceso restringido.
Analistas han criticado esta estrategia gubernamental, señalando que la venta de oro no es una solución sostenible y que las reservas continúan en niveles históricamente bajos. Por su parte, el Fondo Monetario Internacional advirtió sobre la urgencia de implementar nuevas políticas para corregir el desequilibrio económico y fortalecer las reservas.
A pesar de la crisis, el ministro Montenegro defendió la gestión del presidente Luis Arce, atribuyendo los problemas económicos a factores externos y políticos, incluyendo los bloqueos impulsados por sectores afines a Evo Morales.







