OnlyFans transformó la industria del contenido para adultos y ahora busca venderse por US$8.000 millones
Desde su creación en 2016, OnlyFans ha cambiado radicalmente la industria del porno en Internet. La plataforma británica, ahora en busca de comprador, logró transformar un negocio históricamente marginal en una fuente de ingresos multimillonaria para millones de creadores. En su último año fiscal hasta noviembre de 2023, generó ingresos por US$1.300 millones, con un margen operativo superior al de empresas como Meta, Alphabet o Microsoft.
El sitio cuenta con más de 4 millones de creadores y 300 millones de usuarios que pagan por acceder a contenido personalizado, gran parte de él sexual. A diferencia de plataformas tradicionales como Pornhub, que ofrecen videos gratuitos con escasos ingresos por publicidad, OnlyFans cobra por suscripciones, interacciones personalizadas, merchandising y otros extras, quedándose con el 20% de lo que pagan los usuarios.
Este modelo ha permitido pagar más de US$5.300 millones a los creadores solo en 2023. Además, al operar fuera de las tiendas de aplicaciones de Apple y Google, la compañía evita pagar comisiones por sus ingresos.
OnlyFans también ha invertido en seguridad y verificación, exigiendo documentos oficiales a los creadores y utilizando tecnología de reconocimiento facial para evitar el acceso de menores. Su directora ejecutiva, Keily Blair, asegura que no hay anonimato en la plataforma y que el contenido se revisa manualmente, sin algoritmos que lo promuevan automáticamente.
Celebridades y trabajadores sexuales han aprovechado el éxito del sitio. La cantante Lily Allen reveló que ganaba más dinero con fotos de sus pies en OnlyFans que en Spotify. Bonnie Blue, una creadora que llegó a ganar hasta US$250.000 mensuales, dirigía un equipo completo para gestionar su contenido. “Esto no es tan glamuroso como parece, paso la mayor parte del tiempo respondiendo mensajes y organizando mi negocio”, afirmó.
Sin embargo, el futuro de OnlyFans no está exento de desafíos. La competencia con plataformas como Fansly, el auge del porno generado con inteligencia artificial, y regulaciones cada vez más estrictas en países como Suecia y el Reino Unido, amenazan su modelo. En 2025, fue multada por más de un millón de dólares por fallas en sus sistemas de verificación de edad, y nuevas leyes podrían prohibir representaciones violentas en el contenido para adultos.
Aun con estos riesgos, la plataforma sigue siendo altamente rentable. Analistas estiman que su valor real podría rondar los US$28.000 millones, si se toma como referencia a empresas como Uber o Airbnb. La actual intención de venta por US$8.000 millones parece una oportunidad atractiva para potenciales inversionistas.





