Rusia restringe el combustible tras ataques ucranianos a refinerías: crecen la escasez y los precios

El impacto de los drones ucranianos golpea la economía rusa
Los recientes ataques con drones de Ucrania contra refinerías rusas obligaron al Kremlin a imponer racionamiento de combustibles en varias regiones, incluidas Crimea y Siberia. Según The Wall Street Journal, cerca del 13% de la producción nacional de combustible quedó fuera de servicio, en un contexto donde las sanciones occidentales dificultan las reparaciones.
Filas en gasolineras y fuerte alza de precios
La escasez ha generado largas filas en estaciones de servicio y un aumento del precio de la gasolina de 95 octanos en un 45% durante 2025, a pesar de la baja en el valor internacional del crudo. Además, la mayor demanda por la cosecha y el turismo interno intensificó la presión sobre la oferta.
Una estrategia sostenida de Ucrania
Kiev ha intensificado los ataques a infraestructuras energéticas clave desde 2023, alcanzando refinerías a cientos de kilómetros de la frontera. Entre las más afectadas figuran la estratégica planta de Ust-Luga, en el mar Báltico, y depósitos en Sochi y Rostov.
Expertos señalan que Ucrania ha logrado extender el alcance de sus drones y aumentar la capacidad destructiva. “Si logran mantener esta presión y dañar refinerías con más frecuencia de lo que Rusia puede repararlas, el impacto será profundo”, explicó Sergey Vakulenko, exejecutivo de Gazprom Neft.
Consecuencias económicas y políticas
La dependencia rusa del petróleo y gas financia tanto el presupuesto estatal como los incentivos al reclutamiento militar. Sin embargo, la escasez de combustible se suma a un panorama económico adverso: inflación alta, recortes en la producción industrial y previsión de crecimiento del PIB de solo 0,9% para 2025, según el FMI.
El presidente Donald Trump ha exigido concesiones a Moscú para frenar la guerra, al tiempo que impuso un arancel del 25% a la India, uno de los principales compradores de crudo ruso.
Analistas coinciden en que la crisis no cambiará de inmediato la estrategia de Putin en Ucrania, pero sí refleja la vulnerabilidad de Rusia en una “guerra de recursos” que Kiev busca aprovechar.







