Ucrania bajo ataque: bombardeos rusos dejan al menos tres muertos y múltiples ciudades afectadas

La madrugada de este jueves, una oleada de misiles balísticos y drones kamikaze lanzados por Rusia impactó distintas regiones de Ucrania. Kiev fue el principal blanco, donde se registraron explosiones, incendios y la muerte de al menos tres personas entre ellas un niño, además de doce heridos, según datos preliminares.
Los ataques alcanzaron barrios residenciales, oficinas, escuelas y edificios civiles, lo que obligó a miles de ciudadanos a refugiarse en estaciones de metro. Otras ciudades como Zhytomyr, Odesa y Mykolaiv también fueron golpeadas, activando alertas aéreas en casi todo el país.
De acuerdo con The Kyiv Independent, las sirenas comenzaron a sonar cerca de las 21:30 (hora local), minutos antes de la primera ofensiva. El jefe militar de la capital, Tymur Tkachenko, calificó la acción como “un ataque masivo de la Federación Rusa” y acusó a Moscú de comportarse como “un Estado terrorista”.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó que un misil provocó el colapso de un edificio de cinco pisos en el distrito Darnytskyi y desató incendios en varias zonas. Cuatro de los heridos fueron hospitalizados. También se reportaron daños en viviendas, oficinas y hasta en un jardín de infantes.
La administración militar confirmó que la defensa aérea logró interceptar varios misiles y drones. En Sviatoshynskyi, un dron fue derribado sobre el patio de un edificio de nueve pisos, sin dejar víctimas. Sin embargo, fuera de la capital, la empresa estatal ferroviaria Ukrzaliznytsia informó de cortes eléctricos en Vinnytsia y retrasos en varios servicios.
La alerta aérea se mantuvo activa durante toda la noche, obligando a la población a permanecer en refugios subterráneos. Según estimaciones oficiales, al menos 100 mil hogares quedaron sin electricidad.
Reacción internacional
Los bombardeos ocurren en un contexto de tensas negociaciones internacionales. La Casa Blanca impulsa esfuerzos diplomáticos para lograr un alto al fuego, pero el Kremlin se mantiene reticente a ceder.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que impondrá sanciones económicas severas contra Rusia si Vladímir Putin no accede a un alto al fuego. “No será una guerra mundial, pero sí una guerra económica, y va a ser perjudicial para Rusia”, declaró.
El vicepresidente JD Vance sostuvo que las sanciones siguen sobre la mesa, mientras que en el Congreso el senador republicano Lindsey Graham impulsa un proyecto de ley para imponer aranceles de hasta 500% a países que compren energía rusa, buscando aumentar la presión internacional.







