Qué son los filtros DPF, por qué algunos automovilistas los eliminan y qué sanciones contempla la ley
¿Qué es un filtro DPF y cuál es su función?
El Filtro de Partículas Diésel (DPF, por sus siglas en inglés) es un dispositivo instalado en el sistema de escape de los vehículos a diésel. Su tarea principal es retener e incinerar las partículas contaminantes generadas por la combustión, evitando que lleguen al aire que respiramos.
A simple vista, se distingue como un cilindro más ancho que el resto del tubo de escape. Gracias a este filtro, los automóviles a diésel pueden cumplir con los estándares ambientales que permiten su circulación en Chile.
Por qué algunos conductores retiran el DPF
La principal razón está relacionada con el alto costo de mantenimiento, que puede variar entre $300.000 y $600.000 según el servicio y la mano de obra. Ante este gasto, algunos optan por retirarlo de manera ilegal.
Sin embargo, al hacerlo, el vehículo comienza a emitir libremente material particulado fino, altamente nocivo para la salud, equivalente a la contaminación que generan cerca de 100 autos a gasolina.
Qué dice la legislación chilena
Desde 2013, Chile exige la norma Euro 5 para todos los vehículos nuevos a diésel, lo que implica la incorporación obligatoria del DPF. Esto significa que circular sin este dispositivo constituye una infracción a la normativa ambiental.
Quienes lo retiren se exponen a multas, pérdida de valor del vehículo, mayores fallas mecánicas y a la inmovilización del automóvil en controles técnicos.
Cómo evitar que el DPF se obstruya
El filtro puede taparse si el vehículo se utiliza en trayectos cortos o urbanos, donde el motor no alcanza la temperatura óptima. Para prolongar su vida útil, se recomienda:
- Conducir a 3.000 rpm durante al menos 30 minutos.
- Favorecer viajes largos en carretera.
- Evitar un uso excesivo en trayectos cortos casa-trabajo.
La demanda ambiental contra talleres que eliminan DPF
El exministro de Medio Ambiente, Marcelo Mena, presentó una demanda de reparación por daño ambiental ante el Segundo Tribunal Ambiental contra talleres de la Región Metropolitana que ofrecen la eliminación de estos filtros.
El recurso busca frenar esta práctica ilícita y exige la reposición de los dispositivos en todos los vehículos modificados, dado que la eliminación del DPF vulnera la normativa y empeora la calidad del aire.





