China recomienda no viajar a Japón tras advertencias de Tokio sobre un posible conflicto en Taiwán

Las relaciones entre China y Japón volvieron a tensarse después de que Beijing pidió a sus ciudadanos evitar viajes a Japón, en respuesta a declaraciones de la primera ministra Sanae Takaichi. La jefa de gobierno japonesa sugirió que un eventual conflicto en torno a Taiwán podría activar un mecanismo legal que permitiría la intervención de Japón, lo que generó una fuerte reacción del gobierno chino.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, los dichos de Takaichi “socavan el ambiente de intercambios entre ambos países y crean riesgos para los ciudadanos chinos en Japón”. Beijing reafirmó que considera a Taiwán parte de su territorio y reiteró que no descarta el uso de la fuerza para unificar la isla, que tiene veintitrés millones de habitantes.
Expertos internacionales señalan que esta advertencia forma parte de una táctica habitual de Beijing, basada en restringir el flujo de turistas chinos para aumentar el costo político de declaraciones consideradas hostiles. Neo Wang, analista de Evercore ISI, explicó que el gobierno chino busca generar suficiente presión interna en Japón para moderar la postura de su liderazgo sobre temas sensibles como Taiwán.
Las cifras oficiales de Japan Tourism Statistics indican que cerca de siete millones y medio de viajeros provenientes de China continental visitaron Japón en los primeros nueve meses del año, lo que supone una cuarta parte del total de turistas extranjeros.
La tensión escaló aún más luego de que el viceministro de Relaciones Exteriores chino, Sun Weidong, llamara al embajador japonés en Beijing para exigir que Tokio se retractara. Además, un comentario publicado en el diario oficial People’s Daily calificó las palabras de la primera ministra como “extremadamente siniestras” y las describió como la primera “amenaza de fuerza” de Japón hacia China en ochenta años.
Las relaciones entre ambos países ya arrastran dificultades históricas y disputas territoriales vigentes. Aunque en los últimos meses la situación parecía mejorar tras el levantamiento de la prohibición china sobre mariscos japoneses, el clima volvió a deteriorarse. Japón no mantiene relaciones diplomáticas oficiales con Taiwán, pero rechaza cualquier intento unilateral de modificar el statu quo y sostiene que las diferencias en el estrecho deben resolverse por la vía pacífica.







