El misterio de las “Cascadas de Sangre” en la Antártida: científicos revelan por qué el agua sale roja del hielo
Durante más de un siglo, este extraño fenómeno natural desconcertó a los investigadores. Ahora, un estudio explica qué ocurre bajo el hielo del glaciar que genera el impactante flujo rojizo.
En uno de los lugares más extremos del planeta ocurre un fenómeno natural que parece salido de una película. En medio del hielo de la Antártida, un flujo de agua rojo oscuro emerge desde el interior de un glaciar y se desliza sobre la superficie blanca.
Este impactante fenómeno es conocido como Cascadas de Sangre y se encuentra en los Valles Secos de McMurdo, una de las regiones más frías y áridas del planeta.
Durante más de cien años, científicos de todo el mundo intentaron descubrir el origen de este extraño flujo rojizo que aparece incluso cuando las temperaturas rondan los −20 °C.
El descubrimiento que explica el fenómeno
Una investigación publicada en la revista Antarctic Science logró explicar los procesos geológicos y químicos que generan este fenómeno.
El agua que forma las Cascadas de Sangre proviene de una salmuera subglacial atrapada bajo el Glaciar Taylor.
Este líquido contiene partículas microscópicas de hierro. Cuando el agua entra en contacto con el aire, el hierro se oxida, produciendo el característico color rojo que recuerda a la sangre.
Por qué el agua no se congela
Los científicos también descubrieron que el líquido proviene de un reservorio ubicado a unos 400 metros de profundidad bajo el hielo.
Este depósito se habría formado hace miles de años cuando agua marina quedó atrapada bajo el glaciar antes de que el hielo sellara completamente la región.
Debido a su altísima concentración de sal, la salmuera tiene un punto de congelación mucho más bajo que el agua normal. Esto permite que el líquido permanezca en estado fluido incluso en condiciones extremas.
La fuerza que empuja el agua hacia la superficie
Durante años persistía una duda clave: qué fuerza permitía que el líquido ascendiera desde el interior del hielo hasta la superficie.
Para resolver esta pregunta, los investigadores analizaron datos obtenidos por la estación GPS TYLG instalada en el Glaciar Taylor.
Las mediciones revelaron que el fenómeno está relacionado con cambios de presión en los canales subglaciales. A medida que el glaciar se desplaza lentamente valle abajo, su enorme peso comprime los conductos donde se encuentra atrapada la salmuera.
Cuando la presión se vuelve demasiado alta, el hielo se fractura y el líquido es expulsado hacia la superficie en pequeños pulsos, formando las famosas Cascadas de Sangre.
Un fenómeno que sigue sorprendiendo a la ciencia
El fenómeno fue observado por primera vez en 1911 por el geólogo británico Thomas Griffith Taylor durante la histórica Expedición Terra Nova.
En ese momento, los científicos pensaron que el color rojo se debía a algas. Con el avance de la investigación se descubrió que el verdadero origen estaba relacionado con procesos químicos y geológicos ocultos bajo el hielo.
Aunque hoy se comprende gran parte del mecanismo, los investigadores advierten que aún queda una gran pregunta por responder: cómo podría afectar el cambio climático a este sistema subglacial en el futuro.





