Rocío Marengo confiesa que usó inteligencia artificial como terapia: “No me juzga”

La modelo y conductora Rocío Marengo sorprendió al revelar que utilizó inteligencia artificial como apoyo emocional durante su proceso para convertirse en madre. La confesión la hizo en el programa de Juana Viale, donde aseguró que la herramienta digital le sirvió como una especie de “psicólogo virtual”.
Rocío Marengo y la inteligencia artificial como terapia
Durante su participación en el programa Almorzando con Juana, Rocío Marengo contó que recurrió a la inteligencia artificial para hablar sobre sus miedos, dudas y emociones durante el tratamiento de fertilidad y su camino hacia la maternidad.
“Yo lo utilicé como psicólogo. No lo quería decir”, confesó. Luego explicó por qué la herramienta le resultaba útil: “Yo le pregunto y no me juzga la máquina. Es muy loco”.
La modelo explicó que usa la inteligencia artificial principalmente por texto, como si fuera un chat, donde puede hacer preguntas o simplemente desahogarse.
La maternidad y el apoyo emocional
Marengo fue madre en diciembre junto a su pareja, Eduardo Fort, y contó que durante todo el proceso previo necesitó mucho apoyo emocional.
Según relató, había cosas que le costaba repetir constantemente a su médica o a otras personas, por lo que encontraba en la inteligencia artificial una forma rápida de obtener respuestas y sentirse más tranquila.
“Encuentro una respuesta y me hace bien”, explicó, aunque también aclaró que sabe que la inteligencia artificial no reemplaza a un profesional ni el contacto humano.
El debate sobre la inteligencia artificial y la salud mental
La confesión abrió el debate sobre el uso de inteligencia artificial como apoyo emocional. Algunos destacan que permite hablar sin vergüenza o sin miedo a ser juzgado, mientras que otros advierten que no debe reemplazar la terapia psicológica real.
La propia Marengo reconoció los límites de la herramienta, pero aseguró que para ella fue una ayuda en momentos de ansiedad y dudas durante su proceso para convertirse en mamá.
El caso de Rocío Marengo refleja una tendencia cada vez más común: personas que utilizan la inteligencia artificial para hablar, desahogarse, hacer preguntas o buscar contención emocional, especialmente en momentos difíciles.







