Cómo recrearon la voz de Michael Jackson en su biopic sin usar inteligencia artificial

El equipo de sonido apostó por técnicas tradicionales y material original para lograr una experiencia fiel
La película Michael, dirigida por Antoine Fuqua, sorprendió en la industria al reconstruir la voz de Michael Jackson sin recurrir a inteligencia artificial, utilizando en su lugar un enfoque artesanal basado en interpretaciones reales y grabaciones originales del artista.
El filme, protagonizado por Jaafar Jackson, recorre la vida del “Rey del Pop” desde sus inicios en los Jackson 5 hasta el auge de su carrera, apostando por la autenticidad sonora como uno de sus pilares principales.
Según explicó el supervisor musical John Warhurst a The Hollywood Reporter, desde el inicio del proyecto se descartó el uso de inteligencia artificial. En su lugar, el equipo decidió grabar en vivo tanto diálogos como canciones durante el rodaje.
El proceso combinó las interpretaciones de Jaafar Jackson y Juliano Valdi con grabaciones originales de Michael Jackson. De esta manera, se logró integrar el timbre característico del artista con el trabajo actoral, generando una experiencia sonora coherente y creíble.
Durante el rodaje, los actores interpretaron en directo para capturar matices emocionales y vocales. El equipo técnico llegó a reunir entre 15 y 20 tomas por escena, combinando distintas versiones hasta encontrar el equilibrio adecuado según las necesidades narrativas.
En las secuencias donde los actores aportaban elementos propios o improvisaciones, sus voces predominaban. En cambio, en los momentos más emblemáticos, se utilizó la voz original del cantante para reforzar la autenticidad del relato.
El parecido vocal de Jaafar Jackson con su tío fue un factor clave en el resultado final. Según el equipo, esta similitud natural permitió sostener la coherencia sonora sin necesidad de recurrir a tecnologías de recreación digital.
En las escenas de infancia, el trabajo recayó en Juliano Valdi, especialmente en momentos donde no existen registros originales del artista, como ocurre en algunas interpretaciones tempranas.
La decisión de evitar inteligencia artificial respondió tanto a razones técnicas como éticas. A diferencia de otros biopics musicales, el equipo buscó preservar la presencia real del artista, priorizando métodos tradicionales de edición como ecualización y reverberación, sin añadir efectos digitales invasivos.
El resultado es una banda sonora que combina material histórico y actuación en vivo, logrando una recreación fiel de la voz de Michael Jackson y ofreciendo una experiencia inmersiva que respeta su legado artístico.







