EEUU declara terroristas al PCC y al Comando Vermelho y abre una nueva guerra contra el narcotráfico en Brasil
La decisión de Washington permitirá congelar activos, perseguir redes financieras criminales y ampliar la cooperación internacional contra las mayores organizaciones delictivas de Brasil.
Estados Unidos anunció oficialmente la designación del Primeiro Comando da Capital (PCC) y del Comando Vermelho (CV) como organizaciones terroristas internacionales, en una medida que marca un punto de inflexión en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico en América Latina.
El Departamento de Estado confirmó que ambas facciones brasileñas serán incorporadas desde el próximo 5 de junio al esquema de “Terroristas Globales Especialmente Designados”, lo que habilita sanciones económicas, congelamiento de activos y nuevas herramientas judiciales para perseguir a integrantes y colaboradores.
La administración de Donald Trump afirmó que estas organizaciones representan una amenaza para la seguridad regional y para los intereses de Estados Unidos debido a su participación en narcotráfico, lavado de dinero, tráfico de armas y violencia armada.
Según Washington, tanto el PCC como el Comando Vermelho lograron expandir sus operaciones fuera de Brasil y consolidaron redes criminales que alcanzan distintos países sudamericanos y corredores internacionales de cocaína.
El comunicado oficial sostiene que ambas estructuras “comandan miles de miembros” y han organizado ataques violentos contra policías, autoridades y civiles en territorio brasileño.
La designación implica además que ciudadanos y empresas estadounidenses tendrán prohibido realizar transacciones o mantener vínculos financieros con estas organizaciones criminales. La Casa Blanca también adelantó que avanzará en la incorporación de ambos grupos a la lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras, una categoría aún más severa dentro de la legislación antiterrorista estadounidense.
El Primeiro Comando da Capital nació en cárceles del estado de São Paulo durante la década de 1990 y actualmente es considerado uno de los grupos criminales más poderosos de América Latina. Su estructura controla rutas internacionales de narcotráfico conectadas con Paraguay, Bolivia y otros países utilizados para el tráfico de cocaína.
El Comando Vermelho, por su parte, mantiene fuerte presencia en Río de Janeiro, especialmente en favelas donde ejerce control territorial y coordina redes de tráfico de drogas y armas. Las autoridades brasileñas sostienen desde hace años que la organización amplió sus operaciones internacionales y fortaleció su capacidad logística y financiera.
La decisión de Estados Unidos llega además en medio de una escalada de violencia en Río de Janeiro y tras recientes operativos policiales contra integrantes del Comando Vermelho. Uno de los procedimientos más importantes ocurrió en la favela Morro dos Prazeres, donde murieron siete presuntos miembros del grupo criminal, incluido Claudio Augusto dos Santos, alias “Jiló dos Prazeres”, considerado uno de los líderes más buscados de la organización.
Días antes del anuncio, el senador brasileño Flávio Bolsonaro viajó a Washington y solicitó públicamente al presidente Donald Trump que clasificara al PCC y al Comando Vermelho como organizaciones terroristas. El parlamentario aseguró que ambas facciones representan una amenaza regional y defendió una cooperación internacional más agresiva para combatirlas.
El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva había manifestado previamente su rechazo a una designación de este tipo por las implicancias jurídicas y de soberanía que podría generar para Brasil.
Analistas consideran que la medida podría abrir una nueva etapa de cooperación entre Washington y Brasilia en áreas como inteligencia financiera, extradiciones, persecución del lavado de dinero y combate internacional contra el narcotráfico.





