La Niña en Chile: Impacto y Regiones Afectadas
La Niña y El Niño son eventos meteorológicos que afectan la cantidad de lluvia, la sequía, y las temperaturas. Se estima un 70% de probabilidad de que La Niña comience en julio, según la NOAA, con efectos menos intensos que en años anteriores.
Durante 2023, El Niño prevaleció tras tres años de La Niña, caracterizados por climas secos y menos lluvias. La Niña se define por el enfriamiento de las aguas en el Océano Pacífico, lo que altera patrones climáticos globales, generando más lluvias en el oeste del Pacífico y condiciones secas en América del Sur, incluyendo Ecuador, Perú, y partes de Brasil.
En Chile, La Niña provocará menos precipitaciones y temperaturas más frías, especialmente en regiones áridas. Esto podría afectar la agricultura y agravar la sequía, especialmente en zonas como Petorca, Los Andes y Aconcagua. Los vientos alisios se fortalecerán, influenciando el clima local.
Rodrigo Silva, experto de la Universidad Viña del Mar, señala que La Niña reducirá las precipitaciones en la zona central. Por otro lado, Sergio Erazo, de la Universidad de Playa Ancha, destaca que los deshielos en la cordillera podrían ser más manejables para la agricultura. Finalmente, el economista Jason Turvey advierte sobre condiciones más secas en partes de Brasil y Argentina debido a La Niña.





