Aumento en Tarifas Eléctricas y Sueldo Mínimo Impactará Gastos Comunes en Edificios
El reciente aumento en las tarifas eléctricas y el reajuste del salario mínimo afectarán significativamente a quienes viven en edificios en Chile, incrementando sus gastos comunes mensuales.
Impacto de las Nuevas Tarifas y Salarios
Un análisis realizado por la plataforma Edifito revela que los gastos comunes de los edificios podrían aumentar más del 7% mensual debido a estos cambios. A partir de julio, el nuevo salario mínimo de $500,000 debe ser pagado a los trabajadores de los edificios, lo que junto con el alza en las cuentas de luz, generará un incremento significativo en los costos operativos.
El estudio indica que la subida del salario mínimo contribuirá con un 3,8% al aumento de los gastos comunes, mientras que el incremento en las tarifas eléctricas añadirá un 3,6%, resultando en un alza total del 7,4%.
Detalles del Estudio
Guillermo Márquez, gerente de Tecnología de Edifito, explicó que los edificios más grandes enfrentarán mayores incrementos debido a sus elevados consumos eléctricos. «En un edificio promedio, con un gasto común total de $10 millones y 100 unidades que pagan $100,000 cada una, aproximadamente $800,000 se destinan solo a la electricidad. Este es un componente significativo del total de gastos comunes», señaló Márquez.
Variabilidad del Impacto
El impacto del aumento en los gastos comunes variará según el número de departamentos en cada edificio. Rafael Merino, socio del Colegio de Administración y Gestión Inmobiliaria, que administra varios edificios en San Miguel, calcula que los gastos comunes podrían aumentar en un millón de pesos. «Generalmente, el incremento será de entre $3,800 y $4,000 por departamento si se distribuye equitativamente. Sin embargo, no todos los departamentos pagan lo mismo», comentó Merino.
Estrategias para Reducir Costos
Para mitigar estos aumentos, varias comunidades han implementado medidas como la instalación de sensores de luz en pasillos y estacionamientos. No obstante, Merino aclara que estas iniciativas no son suficientes para costear grandes inversiones como paneles solares. «Las comunidades no tienen los recursos necesarios para inversiones significativas, ya que no funcionan como empresas con fines de lucro», explicó.
A medida que los residentes se preparan para estos incrementos, las comunidades seguirán buscando formas de reducir costos y adaptarse a los nuevos desafíos financieros.





