EE.UU. y UE condenan declaraciones de ministro israelí sobre dejar morir de hambre a gazatíes
La comunidad internacional rechaza los comentarios del ministro Bezalel Smotrich, calificándolos como «crímenes de guerra» y pidiendo una acción inmediata para aliviar la crisis humanitaria en Gaza.
El gobierno de Estados Unidos y la Unión Europea han condenado enérgicamente los comentarios del ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, quien sugirió que podría ser «moralmente justificable» dejar morir de hambre a los dos millones de habitantes de Gaza.
Josep Borrell, alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, expresó a través de sus redes sociales que “dejar morir de hambre deliberadamente a civiles es un crimen de guerra.” Borrell calificó las declaraciones de Smotrich como «ignominiosas» y pidió al gobierno israelí distanciarse de estas palabras. La UE reiteró su llamado a un alto el fuego inmediato, la liberación de rehenes y un incremento significativo de la ayuda humanitaria hacia Gaza.
En una postura similar, un portavoz del Departamento de Estado de EE.UU. expresó su consternación ante los comentarios del ministro israelí, calificándolos de «dañinos y perturbadores.» Reafirmó el compromiso del presidente Joe Biden y del secretario de Estado, Antony Blinken, de abordar la crisis humanitaria en Gaza, asegurando el flujo de ayuda y la restauración de servicios esenciales.
Las polémicas declaraciones de Smotrich se dieron durante una conferencia organizada por el diario Israel Hayom, en la que el ministro, quien reside en un asentamiento en Cisjordania, mencionó que la actual situación internacional no permite que Israel «gestione una guerra» de la manera que desearía. Aunque consideró que la acción sería moralmente justificable, reconoció que la realidad global actual impone restricciones a tales medidas.
Es importante destacar que Smotrich forma parte del ala más extrema del gobierno del primer ministro Netanyahu, junto con Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional.
A diez meses del inicio de la ofensiva israelí en la Franja de Gaza, las cifras del Ministerio de Sanidad gazatí, controlado por Hamás, reportan 39.677 muertos y 91.645 heridos, reflejando la devastadora magnitud del conflicto en la región.





