Lukashenko advierte sobre posible cambio de estrategia de Rusia y Bielorrusia hacia una ofensiva
El presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, ha alertado este domingo que Rusia y Bielorrusia podrían cambiar su enfoque estratégico de defensivo a ofensivo en la frontera occidental, ante las crecientes amenazas percibidas desde Occidente. Durante una entrevista con la televisión pública rusa, Lukashenko mencionó que ambos países han planificado conjuntamente sus tácticas defensivas en la región y que estas podrían transformarse en acciones ofensivas si la situación lo requiere.
«Tenemos fortificaciones defensivas a lo largo de la frontera occidental, desde Brest y Grodno, cubriendo toda la frontera con Lituania y Polonia, en condiciones que nos son favorables», explicó Lukashenko. Añadió que los planes para la defensa del flanco occidental fueron desarrollados en colaboración con el presidente ruso, Vladímir Putin, y que están preparados para activar una respuesta ofensiva si es necesario.
Lukashenko también señaló el refuerzo de las fuerzas militares bielorrusas con armamento ruso avanzado, incluyendo capacidades nucleares, en un esfuerzo por contrarrestar posibles amenazas. Además, comentó sobre la incursión ucraniana en la región rusa de Kursk, afirmando que la operación fue llevada a cabo por soldados con experiencia de combate, seleccionados de diversas partes del frente, y denunció la participación de «mercenarios polacos» en el conflicto.
En cuanto a la escalada del conflicto, Lukashenko expresó su preocupación por el riesgo de que Ucrania busque provocar a Rusia para que utilice armas nucleares, lo que, según él, podría resultar en la pérdida de aliados para Ucrania. En ese contexto, subrayó la importancia de retomar las negociaciones entre Moscú y Kiev, sugiriendo que se debería partir de los acuerdos alcanzados en Estambul en abril de 2022, aunque reconoció que la situación en el terreno ha cambiado desde entonces.
Finalmente, Lukashenko reafirmó su confianza en la invencibilidad de Rusia, desestimando la capacidad de la OTAN para derrotar al país.





