El veto de México al rey Felipe VI: un hecho inédito en las relaciones entre España y América Latina
La reciente decisión del gobierno de México de no invitar al rey Felipe VI a la toma de posesión de la nueva presidenta, Claudia Sheinbaum, marca un hito sin precedentes en las relaciones entre España y los países de América Latina. Este gesto agrava la crisis diplomática iniciada en marzo de 2019, cuando el presidente saliente, Andrés Manuel López Obrador, solicitó que España pidiera disculpas por el pasado colonial.
En respuesta, el gobierno de Pedro Sánchez ha decidido no participar en la ceremonia de traspaso de poder el 1 de octubre como señal de protesta. La ausencia del rey en esta investidura rompe con una tradición que ha visto a Felipe VI asistir a 17 tomas de posesión en sus diez años de reinado, reforzando la representación del Estado español en América Latina.
El conflicto entre México y España se profundizó cuando López Obrador exigió una disculpa por las «matanzas» cometidas durante la conquista, lo que fue rechazado por España. Aunque desde entonces Felipe VI ha evitado referirse a la solicitud, ha resaltado en diversas ocasiones los lazos históricos entre ambas naciones.





