La Oficina 39: el oscuro secreto detrás de la fortuna de Kim Jong-un en una Corea del Norte empobrecida
Es poco lo que se sabe sobre Corea del Norte, pero gracias al testimonio de desertores, ha salido a la luz uno de los mayores secretos del régimen de Kim Jong-un: la Oficina 39. Creada en 1974 por Kim Il-sung, abuelo del actual líder, esta división secreta se encarga de generar fondos para financiar los ensayos nucleares y el estilo de vida lujoso del líder norcoreano.
La Oficina 39 opera mediante actividades ilícitas, como el tráfico de drogas, el comercio ilegal de armas en Asia, África y Medio Oriente, el lavado de dinero y la compra de lealtades dentro del régimen. Desde su sede en Pyongyang, esta oficina también utiliza las embajadas norcoreanas para mover dinero obtenido de operaciones en el extranjero.
El régimen, liderado por Kim Jong-un, se asegura de mantener un flujo constante de ingresos a través de la frontera con China. Los desertores afirman que exportan productos como oro, joyas y agrícolas, todo destinado a llenar las arcas del régimen. En un incidente de 2003, las autoridades australianas incautaron 150 kg de heroína en un buque norcoreano, lo que destacó el papel clave del tráfico de drogas como fuente de ingresos.
Aunque las sanciones internacionales han afectado algunas operaciones de la Oficina 39, Kim Jong-un continúa accediendo a bienes de lujo, como yates y automóviles caros. Además, sigue el legado de su padre, Kim Jong-il, quien gastaba millones en coñac y mantenía esclavas sexuales. La población norcoreana, por otro lado, vive bajo un régimen represivo, con muchos sometidos a trabajos forzosos dentro y fuera del país.
A pesar de la enorme riqueza acumulada por la Oficina 39, Corea del Norte enfrenta una grave escasez de alimentos, similar a la hambruna de los años 90 que cobró la vida de alrededor del 5% de su población.





