Las diputadas Marlene Pérez y María Luisa Cordero han pedido la realización de una sesión especial en la Cámara de Diputados para discutir la situación en las cárceles de Chile, luego de la reciente fuga de dos prisioneros de Colina 1 durante el fin de semana.
Este incidente, conocido el domingo, se añade a un intento previo de fuga de cinco reclusos el 21 de septiembre en la misma prisión, así como al descubrimiento de un vehículo con explosivos el 11 de agosto, vinculado a un posible intento de escape por parte de la banda dominicana «Los Trinitarios».
Las parlamentarias buscan abordar la crisis de sobrepoblación en los establecimientos penitenciarios del país. «Si no atendemos esta crisis ahora, en unos años lamentaremos que los criminales controlen por completo los recintos penales», declaró Cordero.
La diputada enfatizó la necesidad de conocer los planes de las autoridades y el progreso en la construcción de una nueva cárcel de alta seguridad. Aseguró que ubicarla dentro de Santiago es un error, ya que debería estar más alejada para prevenir fugas, que se ven facilitadas por su cercanía a áreas urbanas.
Por su parte, Pérez expresó su preocupación por la facilidad con la que escaparon los reclusos de Colina 1. «Es muy grave lo que está ocurriendo. Recordemos que hace un tiempo se denunció que los inhibidores de señal no funcionaban correctamente, permitiendo a los internos acceder a celulares», afirmó la diputada.
Pérez destacó que es fundamental que el Gobierno y el ministro de Justicia proporcionen información clara sobre la magnitud de la crisis. A partir de esa información, deben implementarse medidas legislativas urgentes para abordar la problemática.
Los dos reclusos que lograron escapar de Colina 1 el pasado domingo fueron identificados como José Torres Montecinos, conocido como «Chico Perry», y Daniel Jerez Hernández, apodado «Chico Dany». Torres Montecinos está condenado por robo con violencia, homicidio frustrado y porte de armas, y debe cumplir su pena hasta 2037. Jerez Hernández, sentenciado por robo en lugar habitado, tiene su liberación programada para 2029.





