La ministra de la Mujer, Antonia Orellana, causó controversia con sus comentarios al explicar la demora en la destitución del ex subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, quien enfrenta una denuncia por violación. Al ser consultada sobre por qué el Presidente Gabriel Boric tardó casi dos días en actuar tras conocer la denuncia, Orellana señaló: «No estamos hablando de un portero de un servicio público, estamos hablando de quien está a cargo de la seguridad del país».
Estas declaraciones generaron críticas inmediatas desde la oposición. Andrea Balladares, secretaria general de Renovación Nacional, calificó las palabras de Orellana como «desafortunadas» y criticó que el Gobierno pareciera centrarse más en el presunto agresor que en la víctima. Balladares expresó: «La gravedad de las acusaciones no depende del puesto del acusado, y relativizarlo demuestra una tremenda falta de empatía».
Por su parte, el jefe de la bancada de la UDI, Gustavo Benavente, también criticó a la ministra, exigiendo una disculpa pública. Benavente afirmó: «Es inaceptable que se sugiera que hay ciudadanos de distintas categorías en Chile. La ministra Orellana debe disculparse con todas las personas que ejercen labores como porteros o cualquier otra ocupación».
La diputada Ximena Ossandón, de Renovación Nacional, calificó los comentarios de Orellana como un ejemplo de «clasismo impresentable» y aseguró que la renuncia de Monsalve debió ser inmediata. Además, destacó la importancia de asegurar una investigación imparcial en casos de este tipo.
Finalmente, la diputada del Partido Republicano, Chiara Barchiesi, también arremetió contra Orellana, señalando que sus declaraciones mostraban un doble estándar en el feminismo dependiendo de la posición política del acusado, criticando además la comparación entre un subsecretario y un portero.





