La situación en Santiago Wanderers se ha tornado caótica a nivel dirigencial tras la suspensión del partido contra Universidad de Concepción el pasado domingo, debido a la falta de guardias de seguridad. Esta ausencia se debió a una deuda millonaria que el club tiene con la empresa encargada de proporcionar este servicio en el estadio Elías Figueroa. Hasta el momento, la sociedad anónima que gestiona el club solo ha pagado $11 millones de los $50 millones adeudados, lo que llevó a los guardias a retirarse y a la suspensión del crucial encuentro.
Responsabilidades dirigenciales
En este contexto, los ojos de los hinchas y políticos en campaña se han centrado en tres dirigentes clave de Valparaíso: Rafael González, vicepresidente de la sociedad anónima y candidato del Partido Republicano a la Alcaldía de Valparaíso; Rodrigo Feldstedt, quien recientemente renunció como gerente general del club y es candidato independiente por la UDI para el Concejo de Concón; y Andrés Sánchez, presidente de la Comisión de Fútbol y candidato de la UDI al Consejo Regional de Valparaíso.
Intercambio de acusaciones
El presidente de Santiago Wanderers, Reinaldo Sánchez, respondió a las críticas afirmando que lo sucedido fue una «encerrona política» y defendió a González, sugiriendo que fue víctima de un ataque político por su proximidad a las elecciones. Sin embargo, González no dudó en responsabilizar a Sánchez por los acontecimientos del domingo, señalando que la situación es «vergonzosa» y que jamás había ocurrido algo similar durante su mandato.
El ex presidente de Wanderers destacó que cuando estaba al mando, todos los sueldos de trabajadores, proveedores e impuestos se pagaban puntualmente. Al entregar el control a Sánchez, afirmó que el club contaba con $800 millones en la cuenta corriente y sin deudas.
El control de la institución
González, a pesar de su cargo como vicepresidente, enfatizó que no toma decisiones en la actualidad y que la responsabilidad recae en el presidente. «La persona que tiene el control hoy es el presidente, don Reinaldo Sánchez. Todos sabemos cómo es su forma de proceder y administrar», señaló.
Finalmente, González insistió en que la responsabilidad de la falta de pago a la empresa de seguridad recae en el actual controlador, es decir, Reinaldo Sánchez. Esta situación ha generado críticas no solo de los hinchas, sino también de figuras políticas locales, como el alcalde Jorge Sharp y las candidatas Carla Meyer y Camila Nieto, quienes han señalado a González por su papel como vicepresidente en la sociedad anónima que maneja el club.








