En el contexto del Mes de la Ciberseguridad, los funcionarios del Servicio de Gobierno Interior, que incluye las Delegaciones Presidenciales Regionales y Provinciales, han declarado un estado de alerta indefinido. Esta decisión se toma tras el incumplimiento, de un acuerdo firmado en enero con Esteban Tumba Martínez, el Presidente Nacional de la Federación Nacional de Funcionarios del Ministerio del Interior y Servicios Afines (FENAMINSA).
La principal exigencia de los funcionarios es la renovación de más de 1.200 equipos informáticos. Este compromiso, considerado fundamental, no ha sido cumplido, lo que ha generado crecientes tensiones en el Servicio de Gobierno Interior.
A pesar de múltiples solicitudes para discutir el incumplimiento, el Subsecretario Monsalve no ha atendido al directorio de FENAMINSA. El 8 de octubre, las asociaciones de funcionarios decidieron intensificar sus acciones y pasar a un estado de movilización. Aun así, hasta ahora, los servicios a la ciudadanía no han sido afectados.
Entre las demandas que aún persisten desde la movilización anterior a finales del año pasado, se encuentran la renovación de equipos, mejoras en las condiciones laborales y cambios en el DFL 60 de 1990, que regula la estructura y escalafones del Servicio de Gobierno Interior. Aunque se ha avanzado en otros puntos del acuerdo, la actualización de los equipos informáticos sigue pendiente. Muchos de los computadores utilizados tienen más de 15 años, operan con sistemas obsoletos y no reciben actualizaciones, lo que los hace vulnerables a ciberataques, un riesgo significativo para un ministerio encargado de la ciberseguridad.
Alejandro Ruiz-Tagle, un representante gremial, expresó: «Es fundamental que la ciudadanía comprenda la importancia de resolver esta situación. No es aceptable que el Ministerio del Interior, que lidera la ciberseguridad, no garantice una protección básica en sus delegaciones presidenciales».





