El tiempo se agota para presentar reclamaciones judiciales contra la demolición de la toma en el terreno del empresario Alejandro Correa, asesinado por un sicario. La propiedad, ubicada en el sector Calichero en Quilpué, región de Valparaíso, ha sido objeto de un largo conflicto. La familia Correa ha luchado por recuperar el terreno durante años y señala que el plazo final para interponer una reclamación vence el viernes 8 de noviembre. Si no se presenta, la demolición será ejecutada con apoyo de la fuerza pública.
Jeanette Bruna, abogada de la familia Correa Uribe, expresó que el país debe decidir si se aplicará la Ley General de Urbanismo o si prevalecerá la «ley de la selva». Recordó que Alejandro Correa perdió la vida tratando de recuperar esta propiedad, marcada por el trágico evento.
Por otro lado, Rodrigo Valdés, abogado de algunos ocupantes, afirmó que la Corte de Apelaciones de Valparaíso dispuso que se notificara a cada residente con ministro de fe, lo cual aún no ha sucedido. Valdés también subrayó que no existen demandas civiles o penales contra los ocupantes actuales y rechazó las insinuaciones que los vinculan con el asesinato de Correa.





