Embajadas en Kiev cierran ante posible ataque masivo ruso alertado por EE.UU.
Las embajadas de Italia, Grecia, España y Estados Unidos en Kiev decidieron cerrar temporalmente al público este miércoles debido a la alerta de un posible ataque aéreo masivo por parte de Rusia. La información fue compartida inicialmente por la Embajada de Estados Unidos en su sitio web, generando preocupación entre las representaciones diplomáticas y residentes extranjeros en Ucrania.
Reacciones internacionales y medidas de seguridad
La embajada italiana confirmó que la decisión responde a medidas de precaución tras el aviso de Washington. Además, recomendó a sus ciudadanos en Ucrania seguir las alertas locales y dirigirse a refugios en caso de ataques.
Por su parte, España, que fue la primera en adherirse al cierre, comunicó a través de un correo a sus ciudadanos en Ucrania que extremen las medidas de seguridad y mantengan identificado un refugio cercano. La atención se realizará únicamente por correo electrónico durante esta jornada.
Grecia también anunció el cierre de su embajada, instando a evitar desplazamientos y permanecer en lugares seguros.
Preparativos de ataque masivo y contexto militar
Según Andrí Kovalenko, jefe del Centro contra la Desinformación del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional de Ucrania, Rusia habría acumulado misiles balísticos y de crucero, incluidos Kh-101 y Kalibr, para un ataque a gran escala contra Ucrania.
El martes, Ucrania utilizó por primera vez misiles ATACMS de fabricación estadounidense para atacar objetivos militares en Rusia, específicamente en Kursk. Este hecho marca un cambio en la dinámica del conflicto, ya que Estados Unidos había restringido previamente el uso de estos misiles contra territorio ruso.
Advertencias y posibles consecuencias
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, declaró que cualquier ataque con misiles de largo alcance en territorio ruso sería interpretado como una participación directa de Occidente en la guerra, lo que podría derivar en una escalada del conflicto. Estas declaraciones se suman a las repetidas amenazas del presidente Vladímir Putin, quien aprobó recientemente una doctrina nuclear que contempla represalias extremas en respuesta a agresiones consideradas como cambios significativos en la guerra.
La situación en Kiev refleja la creciente tensión internacional y la posibilidad de una escalada militar con consecuencias impredecibles para la región y el mundo.





