El alto precio de desertar: el drama de los soldados rusos que huyen de la guerra de Putin
La guerra entre Rusia y Ucrania, que ya supera los dos años, ha provocado un aumento sin precedentes en los casos de deserción en las fuerzas armadas rusas. Según una investigación de BBC News Rusia, cientos de soldados abandonan sus unidades o no regresan tras permisos, enfrentando no solo duras condenas sino también el riesgo de represalias para sus familias, quienes muchas veces los ocultan.
Casos emblemáticos: el costo humano de la deserción
El caso de Dmitry Seliginenko
En la región de Stavropol, Dmitry Seliginenko, llamado a filas en 2022, no regresó a su unidad tras un permiso médico. Fue descubierto en su pueblo por un policía local, lo que desató un altercado en el que su padrastro fue acusado de agredir a un oficial. Mientras tanto, Dmitry escapó y se desconoce su paradero. Su familia argumenta que nunca debió ser enviado al frente debido a problemas de salud, pero enfrentan el rechazo de parte de su comunidad.
Vitaly Petrov y su familia
En Buriatia, una de las regiones más golpeadas por la guerra, Vitaly Petrov desertó tras sufrir maltrato en su unidad. Se escondió en el bosque y en casa de su suegra, pero finalmente fue capturado durante una redada nocturna. Petrov fue condenado a seis años de prisión, mientras que su suegra recibió dos años por intentar protegerlo.
Roman Yevdokimov: entre la prisión y el frente
Otro desertor, Roman Yevdokimov, fue sentenciado a siete años de cárcel pero recibió la opción de combatir en Ucrania como alternativa. Aunque sobrevivió seis meses en el frente y obtuvo un indulto, ahora vive traumatizado y sin reconocimiento oficial por su servicio.
La presión sobre los desertores y sus familias
El impacto de la deserción no se limita a los soldados. Muchos familiares enfrentan procesos legales, multas e incluso prisión por ayudar a esconderlos. Además, el tejido social en las zonas rurales está siendo gravemente afectado. «En los pueblos solo quedan mujeres; los hombres han sido enviados a la guerra o están muertos», relató una fuente a la BBC.
Un aumento alarmante en los juicios
En 2024, aproximadamente 800 soldados al mes fueron condenados por deserción o faltas similares, el doble que el año anterior. Este aumento refleja la creciente resistencia de los reclutas a participar en un conflicto que ha dejado cicatrices profundas tanto en los soldados como en sus familias.
La tragedia de estos desertores y sus allegados es un recordatorio del alto costo humano de la guerra, donde las decisiones políticas impactan de manera devastadora en las vidas de los más vulnerables.





