Dominique Pelicot podría recibir 20 años de cárcel por violaciones sistemáticas: el caso que conmociona a Francia
La Fiscalía de Francia ha solicitado una condena de 20 años de prisión, la pena máxima permitida por el delito de violación, para Dominique Pelicot. Este hombre está acusado de drogar a su esposa y permitir que otros hombres abusaran de ella durante 10 años.
La fiscal Laure Chabaud, del Tribunal de Apelación de Aviñón, describió a Pelicot como «perverso, egocéntrico y perturbado», destacando que no respetó límites ni contó con el consentimiento de su víctima. Según las investigaciones, Gisèle Pelicot fue tratada como un “objeto” y sometida a violaciones repetidas mientras estaba inconsciente.
Un caso de abuso que dejó pruebas irrefutables
Los hechos ocurrieron entre 2011 y 2020, primero en la región parisina y luego en la localidad de Mazan, cerca de Aviñón, donde la pareja vivía tras su jubilación. Pelicot contactaba a otros hombres a través de plataformas en línea, los invitaba a su casa y les permitía participar en los abusos después de drogar a su esposa con ansiolíticos.
La investigación reveló 20.000 fotografías y videos que documentan estos crímenes. Este material sirvió como prueba clave en el proceso judicial, iniciado en septiembre de 2024. Los abusos salieron a la luz tras la detención de Pelicot en 2020, cuando fue descubierto grabando bajo las faldas de mujeres en un supermercado.
Declaraciones de los implicados
En su última intervención ante el tribunal, Dominique Pelicot justificó sus actos diciendo que buscaba «someter a una mujer insumisa». También afirmó que su intención era evitar que su esposa «sufriera».
Por su parte, su abogada defensora, Isabelle Zavarro, señaló que utilizará aspectos de la vida personal de Pelicot, como supuestos abusos sufridos en su infancia, para tratar de explicar su comportamiento.
La voz de Gisèle Pelicot
Gisèle Pelicot, de 71 años, expresó sentirse “completamente destruida” al descubrir lo que había ocurrido durante una década. Sin embargo, decidió que el juicio fuera público para que «la vergüenza recaiga sobre los agresores y no sobre las víctimas».
Este caso ha convertido a Gisèle en un símbolo del feminismo a nivel mundial. En su mensaje inicial en el juicio, afirmó: «Esta lucha es para todas las personas, mujeres y hombres, que han sido víctimas de violencia sexual. Quiero que sepan que no están solos».
Movilización en Francia
El juicio ha generado una ola de apoyo en todo el país. Durante el fin de semana, se registraron manifestaciones en varias ciudades, con más de 100.000 asistentes según los organizadores, aunque la policía cifró el número en 35.000.
Coincidiendo con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el Gobierno francés anunciará nuevas medidas para combatir la violencia de género, reforzando el mensaje de que las víctimas no están solas en su lucha.





