La OEA exige la liberación de gendarme argentino detenido en Venezuela

La Organización de Estados Americanos denunció que la detención de Nahuel Gallo constituye un crimen de lesa humanidad y pidió su inmediata liberación.
La Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) condenó la detención arbitraria del gendarme argentino Nahuel Gallo por parte del régimen de Nicolás Maduro. En un comunicado, el secretario general Luis Almagro calificó el hecho como un “crimen de lesa humanidad”, al considerar que viola el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.
Reclamo por violación de tratados internacionales
Según el comunicado, la detención de Gallo es una violación flagrante de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, al negarle acceso a asistencia consular y legal. Almagro exigió a Venezuela que cumpla con los acuerdos internacionales, garantice la integridad del detenido y permita su contacto con la familia. Además, pidió su inmediata liberación.
El gobierno argentino también reiteró su reclamo a Venezuela tras la difusión de imágenes del gendarme, que permanece detenido desde el 8 de diciembre. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, señaló que no aceptarán una simple aparición en fotos sin información clara sobre su situación.
Denuncia ante la Corte Penal Internacional
Argentina presentó una denuncia formal ante la Corte Penal Internacional y solicitó medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En respuesta, la CIDH emitió una resolución otorgando medidas cautelares a favor de Gallo, destacando que su situación es de “gravedad y urgencia”.
Gallo fue arrestado en Venezuela cuando visitaba a su pareja y a su hijo. Según la CIDH, contaba con toda la documentación en regla y planeaba alojarse en la casa de su pareja durante la visita. Sin embargo, tras una revisión de sus documentos, las autoridades venezolanas lo apartaron, confiscaron su teléfono y lo dejaron incomunicado.
Reacciones internacionales
El canciller argentino Gerardo Werthein calificó el caso de Gallo como una prueba más de las violaciones a los derechos humanos en Venezuela. Añadió que esta situación refleja el incumplimiento de normas internacionales básicas por parte del régimen de Maduro.
Bullrich, por su parte, fue contundente: “Lo único que aceptamos es la inmediata liberación de Nahuel Gallo y su retorno a Argentina”.
La comunidad internacional sigue de cerca el caso, mientras crece la presión diplomática sobre el gobierno venezolano.







