Irán rechaza negociar con EE.UU. sobre su programa de misiles y el «Eje de la Resistencia»
La Guardia Revolucionaria de Irán descartó cualquier diálogo con Estados Unidos sobre su programa de misiles y el apoyo a las facciones aliadas en la región, conocidas como el «Eje de la Resistencia», que incluye a grupos como Hezbolá (Líbano), Hamás (Palestina) y los hutíes (Yemen).
Firmeza iraní frente a las presiones de EE.UU.
- Alireza Tangsiri, comandante naval de la Guardia Revolucionaria, afirmó que Irán no negociará sobre sus capacidades militares ni su apoyo a sus aliados regionales.
- Advertencia a EE.UU.: «Si nos atacan, responderemos con fuerza. Podemos golpear bases enemigas en cualquier lugar, incluso si tenemos que perseguirlos hasta el Golfo de México«, declaró Tangsiri.
- Nueva base de misiles: La semana pasada, Irán presentó su cuarta base subterránea de misiles balísticos en lo que va del año, reforzando su capacidad disuasiva.
Trump presiona, pero Irán exige cambios
- Carta de Trump a Khamenei: Según informes, el presidente estadounidense Donald Trump envió una misiva al líder supremo iraní, Ali Khamenei, instándolo a negociar sobre el programa nuclear, misiles y apoyo a grupos regionales.
- Respuesta iraní: El canciller Abás Araqchí confirmó que Irán respondió a la carta, pero rechazó diálogos directos bajo la política de «máxima presión» de EE.UU., que incluye sanciones económicas y amenazas militares.
Tensiones en aumento
Trump ha reforzado las sanciones contra Irán desde su regreso a la Casa Blanca, buscando cortar sus exportaciones de petróleo. Sin embargo, Teherán insiste en que solo aceptará negociaciones si EE.UU. levanta las sanciones y cesa sus amenazas.
Mientras tanto, la Guardia Revolucionaria mantiene su postura de defensa activa, advirtiendo que cualquier agresión tendrá una respuesta contundente.
En contexto
- Irán sigue expandiendo su arsenal de misiles pese a las sanciones.
- El «Eje de la Resistencia» sigue siendo un pilar de su política exterior.
- EE.UU. insiste en negociar, pero sin ceder en su presión económica.
La situación sigue en un punto muerto, con el riesgo de que un error de cálculo lleve a una escalada militar.





