Un lucrativo negocio de turismo náutico fue desmantelado en el extremo sur de Chile. Cuatro embarcaciones extranjeras fueron detectadas por ofrecer viajes pagados a la Antártica y los fiordos chilenos sin los permisos correspondientes. Las autoridades actuaron en conjunto para frenar esta actividad irregular, que operaba desde diferentes puntos de la región.
La Policía de Investigaciones (PDI), la Armada de Chile y la Aduana Regional de Punta Arenas lideraron los operativos. Las embarcaciones —yates y veleros— ofrecían experiencias exclusivas de turismo aventura, con recorridos por Puerto Natales, Puerto Williams y la Antártica. Los paquetes turísticos costaban entre $8 y $14 millones por persona e incluían alojamiento a bordo.
Detectados desde diciembre: turismo disfrazado de navegación privada
La primera nave fue detectada en diciembre en Puerto Williams. Aunque ingresó al país con un permiso temporal para embarcaciones privadas, en realidad transportaba turistas. Las fiscalizaciones revelaron que quienes figuraban como tripulación eran pasajeros que habían pagado por el viaje.
En esa ocasión, el dueño de la nave debió pagar una multa superior a los $72 millones y regularizar su situación para evitar la incautación. En los meses siguientes, entre febrero y abril, se detectaron otros tres casos similares en diferentes puntos de la región.
Una de las embarcaciones pertenecía a la empresa “Alegría Marineros Expediciones”, que ofrecía viajes en su velero El Doblón, registrado con bandera de Panamá. El sitio web promocionaba una experiencia inmersiva en el mar, dirigida a «aventureros», no a simples turistas.
Permisos falsos y cambios sospechosos en las tripulaciones
Los responsables del operativo notaron irregularidades al revisar documentos en la Aduana Regional de Punta Arenas. Algunas embarcaciones pedían autorizaciones poco comunes, como cambios masivos de tripulación al llegar a puerto, lo que levantó sospechas de una operación encubierta.
Según explicó el gobernador marítimo de Punta Arenas, capitán de navío Felipe González, los barcos realizaban “travesías náuticas remuneradas sin cumplir con la normativa chilena”.
Multas, incautaciones y sanciones migratorias
El director regional de Aduanas, Reinhold Andronoff, confirmó que una de las embarcaciones pagó la multa y quedó libre para salir del país. Sin embargo, no podrá volver a operar en territorio chileno sin los permisos exigidos para el turismo comercial.
Andronoff subrayó la importancia de continuar con estas fiscalizaciones: “Nuestro objetivo es proteger el comercio legal y también resguardar a los turistas de servicios informales que no cumplen con la ley”.
El prefecto inspector Luis Orellana, jefe policial en Magallanes y la Antártica Chilena, destacó que varias de las personas que realizaban labores remuneradas en las naves no contaban con autorización. Estas infracciones fueron denunciadas al Servicio Nacional de Migraciones, organismo encargado de aplicar las sanciones correspondientes.





