Haití al borde del colapso: violencia extrema, crisis humanitaria y temor por nueva ola migratoria
Haití vive uno de los peores momentos de su historia reciente. La violencia, el hambre y el desplazamiento forzado se han vuelto parte del día a día en el país caribeño. Mientras tanto, crecen las preocupaciones en países como Chile por una posible nueva ola migratoria de ciudadanos haitianos que huyen de la crisis.
¿Qué ocurre en Haití?
Desde hace años, Haití enfrenta una crisis política, económica y social. Sin embargo, en los últimos meses la situación se ha deteriorado de forma drástica. Grupos criminales controlan hasta el 85% de Puerto Príncipe, según el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), lo que ha generado caos, inseguridad y un colapso del orden público.
En 2024, la violencia armada dejó más de 5.600 muertos, 2.200 heridos y casi 1.500 secuestrados, según cifras de la ONU. Las bandas armadas operan sin control y han tomado infraestructuras clave, afectando a miles de familias inocentes.
“Las pandillas castigan brutalmente a quienes no obedecen sus reglas o colaboran con la policía”, denunció el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk.
Ola migratoria: ¿realidad o exageración?
En Chile, parlamentarios han denunciado la supuesta llegada masiva de haitianos en vuelos chárter. Según el diputado Rubén Oyarzo, en solo dos semanas habrían llegado más de 10 vuelos con entre 150 y 200 personas cada uno, algunas incluso con niños que viajan sin sus padres, amparados en procesos de reunificación familiar.
Sin embargo, el director nacional de Migraciones, Luis Eduardo Thayer, negó que exista un ingreso masivo. Aclaró que solo el 0,3% de los extranjeros que han ingresado a Chile este año son haitianos, y que la llegada en grupos ocurre porque no hay vuelos comerciales regulares desde Haití.
Desplazamientos masivos y crisis humanitaria
La violencia ha provocado una ola de desplazamientos internos en Haití. En un año, el número de desplazados se triplicó de 300.000 a un millón, según la CICR. En solo los primeros tres meses de 2025, más de 78.500 personas, incluidos 40.000 niños, abandonaron sus hogares, según Save the Children.
Las condiciones en los refugios son precarias. Muchos están saturados, y los menores corren alto riesgo de enfermedades, explotación y abusos.
“Los trabajadores humanitarios están haciendo todo lo que pueden, pero no será suficiente sin acceso seguro y más recursos”, advirtió Save the Children.
Además, el acceso humanitario se ha vuelto casi imposible. Las pandillas bloquean rutas y atacan a los equipos de ayuda. Médicos Sin Fronteras se vio obligada a cerrar dos centros en Puerto Príncipe tras sufrir un ataque armado a uno de sus convoyes.
Hambre y violencia sexual en aumento
La crisis también ha dejado consecuencias devastadoras en otras áreas:
- El hambre afecta a la mitad de la población.
- La violencia sexual aumentó un 1.000% en un año, según datos de la ONU.
- El Programa Mundial de Alimentos enfrenta un déficit de US$54 millones, lo que limita la entrega de alimentos.
“La situación es crítica. Hay zonas enteras donde ni siquiera se puede acceder para entregar ayuda”, señaló Marisela Silva Chau, jefa de la CICR en Haití.
Poca esperanza de solución inmediata
A pesar de la creación de un Consejo Presidencial de Transición, liderado por Fritz Alphonse Jean, la violencia continúa. La Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad, encabezada por Kenia y respaldada por países como El Salvador y Jamaica, apenas cuenta con 970 efectivos de los 2.500 prometidos.
Mientras tanto, los haitianos siguen viviendo bajo el terror y la incertidumbre, sin acceso a comida, salud ni seguridad.





