domingo 19 de julio 2026
Economía Internacional

Boicot silencioso: el rechazo canadiense a Trump golpea la economía de un condado fronterizo en EE.UU.

Boicot silencioso: el rechazo canadiense a Trump golpea la economía de un condado fronterizo en EE.UU.
Por Sala de redacción
abril 13, 2025 - 18:00

El pequeño condado de Whatcom, en el estado de Washington, vive tiempos difíciles. Su economía, tradicionalmente alimentada por el comercio transfronterizo con Canadá, sufre los efectos de un boicot no oficial pero muy evidente por parte de los vecinos del norte. ¿El motivo? El descontento con las políticas del presidente Donald Trump.

Durante años, miles de canadienses cruzaban la frontera cada semana para comprar gasolina, productos lácteos y víveres en la ciudad de Blaine, donde los precios son más bajos que en Columbia Británica. Hoy, el panorama ha cambiado drásticamente. Las estaciones de servicio, tiendas y hoteles muestran una caída de ventas alarmante.

“Simplemente no hay nadie”, lamenta Mike Hill, administrador de una gasolinera local. Las ventas han bajado entre un 40% y 50%, y ni siquiera hace falta vaciar los botes de basura como antes. Las calles de Blaine, una ciudad de apenas 6,200 habitantes, lucen más vacías que nunca.

Una respuesta política con impacto local

Muchos ciudadanos canadienses, como el jubilado Tom Mills de Vancouver, han decidido evitar cruzar la frontera en protesta contra lo que consideran una actitud “arrogante y hostil” del presidente estadounidense. Aunque reconocen que las pequeñas empresas locales no son culpables, afirman que no desean apoyar a un gobierno que los ha ofendido.

El tráfico de vehículos canadienses ha disminuido un 42% en marzo comparado con el año anterior, según datos del Instituto de Investigación de Política Fronteriza de la Universidad de Washington Occidental. Esto se traduce en más de 100,000 clientes menos para los negocios del condado.

Negocios al borde del cierre

Martha Bermúdez, propietaria de Bella Boutique & Consignment, asegura que sus ventas han caído más de la mitad. “No sabía cuántos de mis clientes eran canadienses hasta que dejaron de venir”, afirma. Sarbie Bains, que dirige una floristería, coincide: el negocio ha bajado entre un 30% y 40%.

Incluso hoteles como The Inn at Lynden y Holiday Inn de Bellingham reportan aumentos en cancelaciones y caídas en ingresos de hasta un 28% en el primer trimestre del año.

Algunos canadienses han llegado a escribir mensajes a los negocios explicando que, aunque disfrutan de sus servicios, no quieren visitar Estados Unidos por las políticas de Trump. Los propietarios locales han respondido con empatía, dejando claro que ellos también están preocupados por la situación actual.

Esperanza en el turismo y la historia compartida

Pese al panorama incierto, líderes locales como Dylan Deane-Boyle, presidente de Turismo del Condado de Whatcom, mantienen la esperanza. Eventos tradicionales como la Feria del Noroeste, la carrera Sea to Ski y el Festival de la Frambuesa podrían atraer nuevamente a los visitantes de Columbia Británica.

“Nuestra amistad con Canadá es profunda y duradera. Sabemos que regresarán cuando se sientan listos”, expresó Deane-Boyle.

Mientras tanto, la economía de este rincón fronterizo sigue esperando que la política no termine por romper lazos forjados durante generaciones.

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