Hamas se tambalea: sin fondos para pagar sueldos y bajo presión por bloqueo económico de Israel
Hamas enfrenta una de las peores crisis financieras de su historia. El grupo que gobierna Gaza ha dejado de pagar salarios a muchos de sus combatientes y funcionarios, mientras Israel intensifica una estrategia para cortar sus fuentes de ingresos y restringir el flujo de dinero en el enclave.
Según una investigación del Wall Street Journal, la ofensiva israelí ha eliminado gran parte de la infraestructura económica de Hamas. Esto incluye operaciones contra cambistas clave, confiscación de fondos y el bloqueo del ingreso de ayuda humanitaria, que el grupo solía utilizar como fuente de ingresos mediante su reventa en el mercado negro.
Crisis de efectivo y pérdida de control
Aunque Hamas contaba con reservas estimadas en 500 millones de dólares, gran parte de ellas fuera de Gaza, su capacidad de distribución de efectivo dentro del territorio es hoy extremadamente limitada. La vigilancia militar israelí y los ataques contra su red de finanzas han obligado al grupo a operar en la clandestinidad.
Durante el último Ramadán, combatientes y funcionarios de alto rango recibieron solo entre 200 y 300 dólares, la mitad de su sueldo habitual. Muchos empleados públicos han dejado de cobrar por completo.
“Hay una gran crisis en Hamas para conseguir dinero”, explicó Moumen Al-Natour, abogado palestino opositor al grupo, señalando que dependían de la venta de ayuda humanitaria como principal vía de ingresos en efectivo.
Israel endurece las medidas
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, justificó las restricciones al señalar que buscan debilitar el control de Hamas en Gaza. Además, anunció que están trabajando en un nuevo sistema de entrega de ayuda a través de actores civiles ajenos al grupo.
La capacidad de Hamas para convertir ayuda humanitaria en ganancias ha llevado a Israel a revisar sus protocolos, considerando incluso nuevas limitaciones sobre bienes aparentemente inocuos pero con alto valor de reventa.
Durante la breve tregua de enero, Hamas había logrado reactivar parcialmente sus ingresos, pero tras el cierre de fronteras en marzo, volvió a enfrentar dificultades severas.
Escasez de dinero agrava la crisis humanitaria
La falta de efectivo golpea también a los civiles en Gaza. La mayoría de las sucursales bancarias y cajeros automáticos han quedado destruidos. El shekel israelí sigue siendo la moneda oficial, pero no se han enviado nuevas remesas desde el inicio del conflicto.
Organizaciones humanitarias han transferido millones a través de aplicaciones móviles, pero el cambio a efectivo requiere pagar comisiones superiores al 20% a cambistas, en un mercado que apenas funciona.
En medio de esta escasez, ha surgido incluso una industria artesanal de “reparación de billetes” para mantener en circulación los pocos fondos disponibles.





