Cardenal Becciu insiste en participar en el cónclave pese a su condena por corrupción y el Vaticano guarda silencio
La muerte del papa Francisco ha puesto en marcha el proceso para elegir a su sucesor. Sin embargo, la llegada del cardenal Angelo Becciu a Roma ha generado controversia. Condenado por corrupción y apartado por el mismo pontífice en 2020, Becciu ahora quiere formar parte del cónclave, desafiando su exclusión de la lista oficial de cardenales electores.
El caso que sacudió al Vaticano
Becciu fue cesado de todos sus cargos por el papa Francisco luego de ser implicado en un escándalo financiero vinculado a la compra de un lujoso edificio en Londres. El cardenal también fue acusado de desviar fondos a una asociación gestionada por su hermano en Cerdeña. En diciembre, fue condenado a 5 años y 6 meses de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer funciones en la Santa Sede.
Un vacío legal sin precedentes
A pesar de su condena, el cardenal italiano insiste en que mantiene su derecho a voto en el cónclave. Afirma que nunca se le solicitó formalmente renunciar ni fue excluido expresamente por decreto del papa. En declaraciones a medios locales, sostuvo que la lista oficial de cardenales electores «no tiene valor jurídico».
Este caso abre un debate inédito en la Iglesia, ya que no existe una norma clara que impida a un cardenal condenado participar en el cónclave, a menos que haya sido expulsado formalmente del colegio cardenalicio.
¿Participará en la elección del nuevo papa?
Hasta ahora, Becciu participa en las congregaciones generales, reuniones previas al cónclave donde los cardenales debaten el futuro de la Iglesia. Sin embargo, su inclusión en la votación sigue siendo incierta. El Vaticano, por ahora, ha optado por el silencio frente a las preguntas sobre su estatus.
El profesor Pierluigi Consorti, experto en derecho eclesiástico, explicó que desde 1311 la Iglesia ha procurado incluir a todos los cardenales en el cónclave, incluso si pesan sobre ellos sanciones, para evitar divisiones internas.
Un cónclave bajo tensión
En total, hay 135 cardenales menores de 80 años con derecho a voto. Pero dos de ellos han declinado asistir por motivos de salud. Si Becciu logra entrar, serían 134 los electores presentes. Aún no se sabe si la Congregación General decidirá permitir su participación o lo excluirá formalmente.
Por ahora, el llamado «asunto Becciu» se perfila como una fuente de tensión dentro del Vaticano, justo en uno de los momentos más delicados para la Iglesia Católica.





