Distancia visible entre Sánchez y Trump en cita clave de la OTAN por gasto militar
Durante la cumbre de la OTAN celebrada este miércoles en La Haya, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, compartieron una fila en el plenario del evento, pero evitaron cualquier tipo de saludo o contacto directo.
Ambos líderes participaron junto a los demás jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros en una jornada marcada por la tensión respecto al gasto en defensa. Mientras la OTAN planea aprobar un aumento generalizado del presupuesto militar, Estados Unidos ha presionado para que el porcentaje alcance el 5% del PIB nacional. España, sin embargo, ha rechazado esta propuesta, lo que generó fuertes críticas por parte de Trump.
Durante la tradicional “foto de familia”, Sánchez y Trump fueron ubicados en la primera fila según el protocolo, pero separados por los líderes del Reino Unido, Turquía y Suecia. Al concluir la sesión fotográfica, los mandatarios caminaron hacia el salón principal sin cruzar palabra. Sánchez, de hecho, fue de los últimos en moverse y no intercambió saludos con otros jefes de Estado en ese trayecto, aunque ya en su asiento mantuvo una breve conversación con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
La noche anterior, en la cena ofrecida por los reyes de los Países Bajos, tampoco se observó interacción entre ambos, pese a coincidir en el evento.
El distanciamiento ocurre un día después de que Trump calificara de “injusta” la posición española sobre el gasto en defensa. “Hay un problema con España”, dijo, mostrando abiertamente su molestia.
Sánchez evitó hacer declaraciones a su llegada a la cumbre, aunque está prevista una rueda de prensa una vez finalice el encuentro. El clima entre los líderes refleja las tensiones internas que persisten dentro de la Alianza Atlántica, especialmente en lo que respecta al reparto de responsabilidades militares y presupuestarias.





